Abdullah Ocalan, Benedict Anderson y el nacionalismo

Curioso texto el que firma Nick Danforth, estudiante de doctorado en la Universidad de Georgetown, en el blog de la revista Dissent con el título de “An Imprisoned Nationalist Reads Benedict Anderson”:

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Muchos estadounidenses encuentran a Jesús en la cárcel. Abdullah Ocalan encontró a Benedict Anderson. Ocalan es el venerado y despreciado líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK); Anderson es el académico cuyo libro Comunidades Imaginadas se ha hecho famoso por introducir la idea de que las naciones son construcciones sociales y no entidades reales. La relación resultante entre un líder terrorista kurdo y un renombrado científico social es, sin duda, una de las historias más extrañas -y potencialmente más esperanzadoras- que nos han llegado de Turquía este año.

A medida que el gobierno turco mantiene conversaciones cada vez más serias con Ocalan para poner fin a cuarenta años de lucha de Turquía contra los separatistas kurdos, los periodistas han señalado la conversión intelectual de Ocalan como prueba de que las negociaciones pueden seguir. Desde su arresto en 1999, Ocalan ha afirmado en repetidas ocasiones que él ya no está buscando un nuevo Estado para los kurdos de Turquía, sino simplemente aumentar la autonomía y los derechos culturales. Muchos turcos lo han interpretado como un mero y desesperado deseo  de aplacar al gobierno que lo mantuvo cautivo en espera de conseguir su clemencia. Entonces, ¿cómo explicar su reciente cambio de actitud? Así es como él mismo lo dijo, de acuerdo con un reciente artículo de Eyüp Can en el diario turco Radikal:

Darme cuenta de que era un positivista dogmático estuvo ciertamente conectado  con mi aislamiento. Estando aislado, tomé el concepto de modernidad alternativa, según el cual las estructuras nacionales puede tener muchos modelos diferentes, las estructuras sociales son generalmente ficciones creadas por manos humanas y la naturaleza es maleable. En particular, fue muy importante para mí la superación del modelo del Estado-nación. Durante mucho tiempo, este concepto fue para mí un principio marxista-leninista-estalinista. En esencia, tenía la calidad de un dogma inmutable. Dado que el socialismo real no había superado el modelo de Estado-nación y lo veía como una necesidad básica para la modernidad, no podíamos pensar en otra forma de nacionalismo, por ejemplo en el nacionalismo democrático. Cuando decías nación eso tenía que ser absolutamente un Estado! Si los kurdos eran una nación, sin duda necesitaban un Estado! Sin embargo, a medida que las condiciones sociales se intensificaban, a medida que comprendía que las naciones en sí eran una de las realidades más carentes de sentido, conformadas bajo la influencia del capitalismo, y a medida que entendía que el modelo de Estado-nación era una jaula de hierro para las sociedades, me di cuenta de que la libertad y la comunidad eran más conceptos importantes. Al darme cuenta de que luchar por los Estados-nación era luchar por el capitalismo, se llevó a cabo una profunda transformación en mi filosofía política. Me di cuenta de que había sido víctima de la modernidad capitalista.

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Todo eso se lee como algo sacado de una fantasía académica. Después de leer sobre teoría, un líder guerrillero decide abandonar la violencia y abrazar el multiculturalismo democrático. Sin duda, uno de los principales beneficiarios será el Estado turco -pero al menos una versión menos nacionalista de este Estado. De hecho, el potencial político de la nueva perspectiva teórica de Ocalan parece tan vital para el futuro de Turquía que sería casi temerario cuestionar su solidez subyacente, pero yo diría que el capitalismo y el Estado-nación actualmente no coinciden en problema kurdo de Turquía. En la última década, los considerables beneficios garantizados por empresas turcas en la parte kurda de Irak han sido uno de los principales factores para mantener bajo control los miedos nacionalistas sobre esa región cuasi-independiente. Por otra parte, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan -que nunca ha revelado ninguna admiración personal por Benedict Anderson- parece entender que, con Turquía ganando mucho dinero con el comercio y la inversión con antiguos enemigos como Grecia y Rusia, la retórica del multiculturalismo otomano será mucho mejor para los negocios que el nacionalismo estridente.

Las pasadas declaraciones Ocalan sobre lo kurdo y el capitalismo eran probablemente más precisas, si bien mucho menos útiles. Anteriormente había acusado al gobierno de promover el desarrollo económico en el sureste de Turquía como parte de una insidiosa campaña en la que se usaba el poder del capital para hacer que los kurdos olvidaran su lengua y su identidad. Esta es casi exactamente la política que muchos políticos turcos han aprobado, y además una de las políticas más progresistas hacia la región kurda de Turquía. Haciendo su propia interpretación de los principios marxistas, muchos nacionalistas de izquierda del Partido Republicano del Pueblo de Turquía han argumentado que el problema kurdo no es el de un nacionalismo étnico que haya que resolver con el aumento de los derechos culturales, sino simplemente un problema de atraso económico de la región kurda que ha de ser solucionado con inversión y  infraestructuras. En las últimas décadas, la alternativa a esta visión ha sido simplemente que no hay un “problema kurdo” en absoluto, sino solamente un problema de terrorismo que debería ser aplastado por la fuerza.

Muchos de los kurdos que admiraban a Ocalan probablemente encontraran su retórica acerca de los peligros del capitalismo como algo poco convincente, como les pasa con la retórica oficial sobre el crecimiento económico. Querrían hablar su propio idioma y tener una vida digna, fuera cual fuera la combinación de apoyo estatal e inversión empresarial que se aplicara. En la medida en que la mayoría de los kurdos han llegado a aceptar una solución basada en una mayor autonomía y libertad dentro del Estado de Turquía -la cantidad exacta sigue siendo algo sujeto a controversia-, no es probablemente tampoco que eso sea porque han estado leyendo teoría. Con la economía de Turquía en auge y muchos de sus parientes encontrando trabajo en Estambul, Ankara e Izmir, nuevas fronteras solo significarán nuevos problemas para los kurdos. Turcos y kurdos tienen diferentes razones para abandonar el intransigente modelo de Estado-nación que tantos problemas ha causado en el pasado, pero Benedict Anderson merece todo nuestro crédito por cualquier ayuda que haya podido proporcionar para conseguir que uno de los principales actores del drama coopere.

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8 Respuestas a “Abdullah Ocalan, Benedict Anderson y el nacionalismo

  1. Que interesante: ‘las naciones son construcciones sociales, no entidades reales’. Estamos hablando de una globalización, pues?

    • No, no se trata de Estados-Nación vs. Globalización. Anderson dejó claro (y junto a él muchos otros) que la nación es un constructo cultural -de difusas fronteras, por cierto- que recibe un potente impulso y reformulación a lo largo del s. XIX en Europa. Reformulación porque la palabra “nación” existía previamente, si bien su contenido no transmitía lo mismo que hoy en día.
      Comprender que las naciones son constructos y que, además, no tienen por qué ir asociadas ineludiblemente a Estados “soberanos” permite, por ejemplo, comprender que el “Imperio Austrohúngaro” (monarquía húngara e imperio austríaco) no era un “dinosaurio” detenido en el tiempo en -por ejemplo- 1910, sino una forma organizativa diferente (de la que realmente se podría aprender bastante hoy en día en lo que a conjugar diversas lenguas y “sensibilidades” se refiere). Desde la óptica nacionalista, el Imperio Austrohúngaro era una “aberración”, un “monstruo antinatural” que tenía que desaparecer.

      Dicho esto, agradecer al Dr. Pons el artículo

  2. El problema es de la realización de los DESC (Derechos económicos, sociales y culturales) en determinada etnia subordinada dentro de un Estado. El PKK pedía la realización de ellos, pero el estado turco no los permitía. Si es verdad tanta belleza de la actual democracia turca, espero ver una universidad kurda en Diyarbakir…. para empezar.

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