Los mejores libros del año 2012: historia

Con la llegada de les fiestas navideñas (cosa que aprovecho para felicitarles), nos detenemos una vez más en nuestra cita anual, la de las listas de los mejores libros (en historia contemporánea) fuera de nuestras fronteras. El recorrido lo empezaremos este año con nuestros vecinos franceses. Y así será porque, siendo que toda lista resultará incompleta, no puedo estar más de acuerdo con las elecciones realizadas por el semanario Le Point y por la pareja L’Express/Lire. En el primer caso, y dejando aparte libros y autores de gran difusión como La Seconde Guerre mondiale, de Antony Beevor,  y Les amants du Goulag, de Orlando Figes, destaca una de las sensaciones del año, Stèles, de Yang Jisheng, obra que merece cierta atención y que dejaremos para otro momento. En el segundo caso, no hay dudas, de modo que el mejor libro de historia es Congo, une histoire, de David van Reybrouck, volumen al que acabamos de dedicar una entrada.  Añadamos que Le Point destaca a un autor francés,  al sinólogo Jean-Luc Domenach y su Mao, sa cour et ses complots, y que ambas publicaciones realzan merecidamente entre los ensayos a Les Gauches françaises 1762-2012, de Jacques Julliard, que también trataremos en el blog.

steles    congo

Cruzando el Canal, las cosas son bien distintas, pero las selecciones no son desacertadas. The Independent, con sus amplias listas por temas, dedica una sección a los libros de historia, con diversos títulos. En primer lugar, destaca The Sleepwalkers, de Christopher Clark, libro que ya hemos tratado aquí y que pronto aparecerá traducido. A este le siguen otros volúmenes: el polémico In the Shadow of the Sword, de Tom Holland, sobre los orígenes del islam; el excelente Governing the World: the history of an idea, de Mark Mazower [que también ha merecido una entrada], complementado por otro buen ejercicio de historia global como es A History of the World in Twelve Maps, de Jerry Brotton; un libro sobre el pasado imperial, el Unfinished Empire de John Darwin, y otro sobre las islas, el Britain Begins de Barry Cunliffe; y lo que para algunos será una sorpresa, The Spanish Holocaust de Paul Preston, del que sobran comentarios, que está acompañado por el Iron Curtain de Anne Applebaum, autora también muy conocida. Con una curiosidad, señalada por el propio periódico, cual es que casi todos esos libros han sido publicados por Allen Lane, uno de los sellos de la potente Penguin, algo que debe ponerse en el haber de su excelente editor Simon Winder. Como contrapartida, dice el rotativo, merecería mejor suerte el esfuerzo del Institute for Historical Justice and Reconciliation editando libros israelopalestinos.

preston1  preston2

Como acabo de señalar, Paul Preston puede constituir una sorpresa por estos lares, pero no entre los lectores del Reino Unido. De hecho, para The Sunday Times esta obra encabeza su lista, junto con The Origins of Sex: A History of the First Sexual Revolution, de Faramerz Dabhoiwala, libro que ya ha aparecido en este blog,  o The Watchers: A Secret History of the Reign of Elizabeth, de Stephen Alford,  ambos de Allen Lane, confirmando así la apareciación anterior sobre este sello.

Como era de suponer, y ya que lo situamos en último lugar, la selección general de The Guardian reitera algunos de los títulos ya señalados: los de Jerry Brotton, Tom Holland, Christopher Clark, Antony Beevor y Yang Jisheng están entre ellos. Los complementan otros tantos: la recreación del Londres dickensiano de Judith Flanders, London in The Victorian City (Atlantic), y la de Rosemary Ashton, titulada Victorian Bloomsbury (Yale), una ciudad que cuenta con el análisis de uno de sus districtos más afamados, el de Hatton Garden, a cargo de Rachel Lichtenstein en Diamond Street (Hamish Hamilton); más Londres con London: A History in Maps (British Library), de Peter Barber; y, entre otros, un par de libros sobre China,  Restless Empire (Bodley Head), de Odd Arne Westad y Tiger Head, Snake Tails (Simon & Schuster), de Jonathan Fenby.

Además, The Guardian deja espacio para que autores y críticos escojan sus libros favoritos, aunque aquí predomina la literatura. Con todo, el escritor y ensayista Adam Gopnik se decanta por el citado volumen de Applebaum sobre el telón de acerro, el novelista Mohsin Hamid incluye acertadamente From the Ruins of Empire (Allen Lane), obra de Pankaj Mishra que ya hemos tratado aquí y, en fin, el historiador William Dalrymple reincide con el libro de Faramerz Dabhoiwala. El propio Mishra y otros reconocidos autores también exponen sus preferencias, mucho más selectivas. Por ejemplo, y más allá de nuestra disciplina, Slavoj Žižek se queda con Robert Pippin, el primero entre los hegelianos norteamericanos, y sus dos obras cortas, Hollywood Westerns and American Myth (Yale University Press) y Fatalism in American Film Noir (University of Virginia Press); sin olvidar su deseo de que Alain Badiou tenga en el mercado anglosajón, con su In Praise of Love (Serpent’s Tail), el éxito que ha tenido en Francia.

Y ya que estamos en las islas, subamos un poco, a Irlanda, donde el Irish Examiner hace su propia apuesta: Diarmaid Ferriter y Ambiguous Republic: Ireland in the 1970s (Profile Books).

Prestos, pues, para saltar al otro lado del Atlántico, reparamos antes en el Financial Times. Su lista es algo ecléctica:  Days of God: The Revolution in Iran and its Consequences, de James Buchan (John Murray),  The Passage of Power: The Years of Lyndon Johnson, vol. 4, de Robert Caro (Bodley Head), el mencionado The Sleepwalkers, la biografía de Thomas Becket: Warrior, Priest, Rebel, Victim: A 900-Year-Old Story Retold, de John Guy (Viking),  Savage Continent: Europe in the Aftermath of World War II, de Keith Lowe (Viking), Edge of Empires: A History of Georgia, de Donald Rayfield (Reaktion Books),  Seasons in the Sun: The Battle for Britain, 1974-1979, de Dominic Sandbrook  (Allen Lane), y The Wind from the East: French Intellectuals, the Cultural Revolution, and the Legacy of the 1960s, de Richard Wolin (Princeton University Press).

Y llegamos ya a territorio norteamericano, apaciguado tras informar su propio gobierno de que el mundo no se acababa el 21, como muchos temían. Antes de que llegara esa noticia tranquilizadora, los distintos medios habían adelantado sus selecciones. En The Athlantic, por ejemplo, propusieron un Top Five, con tres obras de historia: The Great Sea (Oxford), de David Abulafia, profesor de Mediterranean History;  Time’s Shadow (University Press of Kansas), de Arnold J. Bauer, afamado especialista en Latin American Studies; y el estupendo Moscow, 1937 (Polity), de  Karl Schlögel, profesor de East European History, obra de pronta versión castellana.  Añaden luego una especie de accésits que permiten incluir a Orderly and Humane: The Expulsion of Germans After the Second World War (Yale), de  R.M. Douglas, y Fairness and Freedom: A History of Two Open Societies, New Zealand and the United States (Oxford), de David Hackett Fischer, dejando para los interesados en otra época el Evening’s Empire: A History of Night in Early Modern Europe (Cambridge), de Craig Koslofsky.  El único pero, al menos para los puristas, es que muchos de esos libros se publicaron antes de 2012.

moscow1937  Patriarch

Esa norma cronológica sí la cumplen, en cambio, en el Washington Post, que cubren el expediente de la nonfiction con volúmenes más seguros: como el ya citado Iron Curtain, de Anne Applebaum; el  Marigold: The Lost Chance for Peace in Vietnam (Stanford/Woodrow Wilson Center), de James G. Hershberg; y el infalible volumen de los economistas Daron Acemoglu y James A. Robinson Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity, and Poverty (Crown), del que ya nos hemos ocupado.

The New York Times, por su parte, mantiene la costumbre de proporcionarnos dos listas, con diez y cien títulos respectivamente. En la primera hay un par de voluminosas biografías de gran interés, como The Patriarch. The Remarkable Life and Turbulent Times of Joseph P. Kennedy (Penguin), de David Nasaw, y la ya citada de Lyndon Johnson a cargo del especialista en estas lindes Robert A. Caro, amén de un libro igualmente atractivo, aunque no de historia propiamente, el  Why Does the World Exist? An Existential Detective Story (Norton), del ensayista y crítico Jim Holt. En la segunda, la larga, la cosa se complica en extremo y, aunque hay cosas muy interesantes (los volúmenes de Lizzie Colling­ham, Tom Reiss  y Geoffrey Kabaservice, por ejemplo), prefiero que sean ustedes los que escarben entre los citados.

Mención aparte merece HNN (History News Network), que es un medio dedicado a nuestra materia. Sus lectores se decantan por Robert A. Caro y su estudio sobre Lyndon Johnson, seguido de: Seward: Lincoln’s Indispensable Man, de Walter Stahr (Simon & Schuster); Sick from Freedom: African-American Illness and Suffering during the Civil War and Reconstruction, de James Downs (Oxford University Press); Nature Next Door: Cities and Trees in the American Northeast, de Ellen Stroud (University of Washington Press); y el ya mencionado The Patriarch, de David Nasaw. Sin olvidar las menciones honoríficas: el reiterado Iron Curtain, de Anne Applebaum, y The Barbarous Years: The Peopling of British North America. The Conflict of Civilizations, 1600-1675 (Knopf), del reputado Bernard Bailyn.

En fin, como no podía ser de otro modo, hay otras listas, como las americanas de Publishers Weekly y New Yorker o la británica del Telegraph, pero tras el largo repaso ya no hay joyas por descubrir. Excepto quizá un volumen reiterado en muchas de las recopilaciones y que ha sido galardonado con el National Book Award en la categoría de nonfiction (donde han sido finalistas, entre otros, los citados Anne Applebaum y Robert A. Caro): el Behind the Beautiful Forevers: Life, Death, and Hope in a Mumbai Undercity (Random House), de la periodista Katherine Boo.

Así pues, para encontrar otras lecturas de interés tendríamos que visitar otros continentes y otros países, irnos a las antípodas australianas, por ejemplo, en cuyo caso el resultado sería distinto y tendríamos que mencionar el laureado trabajo The Biggest Estate on Earth (Allen & Unwin), de Bill Gammage, una obra sobre la colonización australiana que, dicen, renueva la interpretación ofrecida hace tres décadas por Eric Rolls en su célebre y controvertido volumen A Million Wild Acres. Pero eso es harina de otro costal.  Que ustedes lo pasen bien!

5 Respuestas a “Los mejores libros del año 2012: historia

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  4. me gustaría que me recomendaran alguno sobre historia económica o algo así, me han dicho que puedo leer algunos buenos de hace poco. Por ejemplo “un cuento de economia” de M. Fenollar o “economi en 3d”. ¿Alguna otra recomendación?

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