Memorias de la guerra de España y de las brigadas internacionales

Seuil publica Ma guerre d’Espagne. Brigades internationales: la fin d’un mythe (2012). La editorial nos lo presenta de este modo:

Para muchos, el mito de las Brigadas Internacionales sigue intacto.  Sin embargo, tras la aventura heroica de miles de voluntarios de todos los países que acudieron al rescate de la República española, se encuentra otra verdad, confusa y dolorosa, que revela  este testimonio rescatado del olvido. Sygmunt Stein, judío y militante comunista en Checoslovaquia, molesto por los juicios de Moscú que atentan contra su fe revolucionaria, trata de reavivar la chispa de sus ideales en España.

Pero llega en Albacete, sede de las Brigadas Internacionales, donde es nombrado comisionado de propaganda, donde descubre día tras día la magnitud del fraude estalinista. Pronto, la realidad se impone: “Rusia tenía miedo de tener una república democrática exitosa en la Europa Occidental, y sabotea por ello el duelo sangriento entre las fuerzas democráticas y el fascismo”. Todo lo que él creía combatir en la lucha contra el régimen franquista, comenzando por el antisemitismo, se encuentra en su propio bando.

La decepción es proporcional a la esperanza que le había llevado a España: enorme. Destinado al batallón judío Botwin, será enviado al frente como carne de cañón. De las ejecuciones arbitrarias del “carnicero de Albacete», André Marty, a los banquetes orgiásticos de los comisarios políticos, pasando por las mentiras asesinas de la propaganda soviética, Sygmunt Stein denuncia violentamente en su libro la leyenda dorada de las Brigadas Internacionales. Escrito en yiddish, en la década de 1950, se publica por primera vez en francés, con posfacio de Jean-Jacques Marie, historiador del comunismo.

***

Los interesados pueden leer el segundo capítulo, dedicado a los procesos de Moscú. Nosotros nos quedaremos con algunos párrafos del prólogo, que Stein redactó en Paris, en noviembre de 1961:

El azar ha querido que estas memorias de la Guerra Civil española se hayan publicado mientras el actual dictador de la Unión Soviética, Jruschov, revelaba al XXII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética que “el padre de los pueblos”, Iósif Stalin, era un asesino con las manos manchadas de sangre inocente, asesino no sólo de viejos bolcheviques como Trotsky y Bujarin, sino también de decenas de miles de bolcheviques que le eran fieles. Nikita Jruschov ha retirado los despojos de Stalin del “santuario sagrado” donde yacen los restos del primer Papa de la “Iglesia Comunista,” Vladimir Ilich Lenin. En la Unión Soviética, se está tratando ahora de borrar toda la memoria del déspota siniestro y traicionero. Se ha cambiado el nombre de Stalingrado, que hasta hace poco tiempo era un símbolo de heroísmo para los partidos comunistas y el Ejército Rojo.

En todo el mundo, el estalinismo desmoralizó al movimiento obrero y allanó el camino para el hitlerismo en Alemania. ¿Quién no recuerda la teoría del “social-fascismo”, cuando los comunistas utilizaban el lema “la social-democracia es el enemigo número uno de la clase obrera” y además, de la noche a la mañana, escondidos en el juego del Frente Popular, los comunistas conseguían arrastar por desgracia a muchos socialdemócratas y liberales. A pesar del retroceso que supuso el Pacto Molotov-Ribbentrop de 1939, e incluso después de la Segunda Guerra Mundial, se las arreglaron para engañar a muchos intelectuales y gente común, como la oposición de izquierda de reciente formación, para que se convirtieran en anexos de los partidos comunistas.

Una situación similar se observa entre los judíos. Después de la trágica desaparición de escritores y artistas de lengua yiddish, después de la liquidación completa de la cultura judía en Europa central y el desarrollo de una línea antisemita, todavía hay “yevseks” (miembros de la sección judía, “Yevsektia”, del Partido Comunista Francés) y un gran número de simpatizantes pequeño-burgueses.

Una situación similar se observa entre los judíos. Después de la trágica desaparición de escritores y artistas de lengua yiddish, después de la liquidación completa de la cultura judía en Europa central y el desarrollo de una línea antisemita, todavía hay “yevseks” (miembros de la sección judía, “Yevsektia”, del Partido Comunista Francés)  y un gran número de simpatizantes pequeño-burgueses.

La dramática Guerra Civil española, impuesta por el bloque fascista Hitler-Mussolini y su servidor Franco para dominar el mundo, el establecimiento de la dictadura fascista y el baño de sangre en el que ahogaron a la democracia tuvieron una repetición en la Segunda Guerra Mundial. Como los lectores verán en estas memorias, la derrota de la República española es un ejemplo de las traiciones solapadas de las que Stalin era capaz.

Mis memorias, que son hoy objeto de un  libro, se publicaron antes con cierto éxito en el periódico más importante de la prensa yiddish, en el Forverts de Nueva York, donde tuvieron gran eco. Los editores y el autor recibieron cartas de felicitación, no sólo de los lectores,  sino también de personas conmocionadas por las descripciones de este libro.

Esto es lo que el escritor y militante del movimiento obrero Nahum Khanine publicó en Der Wecker  el 1 de enero 1956: “Las memorias de Stein son un documento humano aterrador … Al principio leía los artículos de Stein por la tarde, antes de acostarme. Pero los recuerdos de S. Stein no me dejaban dormir. Una pesadilla en apariencia, pero realidad de hecho. Dejé  de hojear por la tarde esos recuerdos alucinantes. Los leía durante el día para que mis ocupaciones me hicieran olvidar el horror que me suscitaban”.

(…)

He descrito lo que experimenté en París, a mi regreso de España, durante los días difíciles y opresivos hechos de finales de 1938, y que transmití el manuscrito a unos amigos – el difunto Hokhgelernter y un militante socialista y famoso escritor, Roman Abramovitch. Esas memorias debían ser publicadas en Forverts, pero la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial estalló y se perdieron. Ya no esperaba que volverían a ver la luz y pensé que ya no estarían de actualidad. Fue entonces cuando me encontré con el corresponsal en París del Forverts, el escritor Avrom Shulman, quien me convenció de publicar mis memorias y me brindó asistencia técnica. El los preparó para su publicación en Forverts, lo que sinceramente le agradezco.

Tras la publicación en Forverts, recibí una carta de mi amigo Hokhgelernter, asegurando que la primera versión manuscrita de los hechos era más poderosa yque faltaban capítulos interesantes en Forverts. Es posible que tuviera razón. Visto el tiempo transcurrido y lo que experimenté durante la guerra, he debido olvidar algunos episodios de la Guerra Civil española, así que plasmé lo que quedaba vivo en mi memoria.

(…)

***

Nacido en 1899 en una población hoy ucraniana, Sygmunt Stein se afilia pronto a Bund y después al Partido Comunista.  Militante profesional, miembro del Komintern y de las Brigadas internacionales, deja el mundo comunista, disgustado y enfurecido, en 1938. Murió en París en marzo de 1968. Sygmunt Stein hablaba yiddish, hebreo, arameo, polaco, ucraniano, alemán y español.

Una respuesta a “Memorias de la guerra de España y de las brigadas internacionales

  1. Pingback: Memorias de la guerra de España y de las brigadas internacionales | Geografía e Historia en Secundaria | Scoop.it·

Los comentarios están cerrados.