Manifiesto por el “Nuevo realismo”

Ya lo hemos anunciado aquí, del 26 al 28 de marzo se ha celebrado en Bonn un Congreso sobre el “Nuevo realismo” impulsado por Maurizio Ferraris. Para la ocasión, recobramos el manifiesto presentado en agosto pasado por este filósofo italisno:

“Un fantasma recorre Europa. Es el espectro de lo que propongo llamar “Nuevo Realismo”, que da  título a una conferencia internacional que se celebrará en Bonn la próxima primavera y que he organizado con dos jóvenes colegas, Gabriel Markus (Bonn) y Petar Bojanic (Belgrado ). La conferencia, a la que asistirán figuras como Paul Boghossian, Umberto Eco [parece que ha sido baja] y John Searle, quiere devolver el espacio que se merece, en la filosofía, la política y la vida cotidiana, a una noción, la del “realismo”, que en el mundo posmoderno estaba  considerada como una ingenuidad filosófica y una manifestación de conservadurismo y político. La realidad, según se dijo en el momento de la hermenéutica y el pensamiento débil, nunca está disponible como tal, ya que está mediada por nuestros pensamientos y nuestros sentidos. Además de filosóficamente inconsistente, apelar a la realidad, incluso en tiempos vinculados al lema mortal “imaginación al poder”, apareció como el deseo de que nada iba a cambiar, como la aceptación del mundo tal como es.

A hacer tambalear las certezas de los posmodernos ha contribuido sobre todo la política. El advenimiento de los populismos mediáticos   -una circunstancia que de ninguna manera es puramente imaginaria- ha proporcionado un ejemplo de una despedida de la realidad en nada emancipatoria, por no hablar del uso desprejuiciado de la verdad como construcción ideológica e “imperial” por parte de Bush, que ha desatado una guerra basada en pruebas falsas sobre las armas de destrucción masiva. En los telediarios y en los programas políticos hemos visto reinar el principio de Nietzsche de que “no hay hechos, solo interpretaciones”, que pocos años antes los filósofos proponían como vía a la emancipación, y que de hecho se presenta como justificación para decir y para hacer lo que se quiera. Se descubrió así el auténtico significado del dicho de Nietzsche: “La razón del más fuerte es siempre la mejor”.  Es por esto por lo que creo que desde finales del siglo pasado se han hecho avances en la reivindicación de un realismo filosófico.

El Nuevo Realismo nace de una simple pregunta. ¿Es verdad que la modernidad es líquida y la posmodernidad gaseosa o se trata simplemente de una representación ideológica? Es semejante a cuando se dice que hemos entrado en el mundo de lo inmaterial y juntos cultivamos el sagrado temor de que nos falle el ordenador. Desde este punto de vista, un primer acto importante consistió en la crítica de la idea de que todo es una construcción social, incluido el mundo natural, y, bajo esta perspectiva, el libro de Searle La construcción de la realidad social (1995) fue un punto de inflexión. En Italia, la señal provenía de Kant y el ornitorrinco de Eco (1997), que veía en lo real un “núcleo duro” con el que es necesario contar, llevando a cabo una discusión que se inició en los años noventa con Los límites de la interpretación. El mismo hecho de que, también en esos años, se haya vuelto a considerar la estética no como una filosofía de la ilusión, sino como una filosofía de la percepción, reveló una nueva apertura hacia el mundo exterior, de una realidad que está fuera de los marcos conceptuales y que es independiente, aunque no sea posible, con la sola fuerza de la reflexión, corregir las ilusiones ópticas  o cambiar los colores de los objetos que nos rodean.

Esta mayor atención al mundo exterior ha significado, también, una rehabilitación de la noción de “verdad”, que los posmoderno pensaban agotada y menos importante, por ejemplo, que la de solidaridad. No tenían en cuenta la importancia de la verdad en nuestras prácticas cotidianas, y de qué modo la verdad está íntimamente conectada con la realidad. Si uno va al médico, sin duda sería feliz de tener su solidaridad, pero sobre todo lo que necesitamos son respuestas reales sobre nuestro estado de salud. Y esas respuestas no pueden limitarse a interpretaciones más o menos creativas: deben corresponderse con una realidad que se encuentra en el mundo externo, es decir, en este caso, en su cuerpo. Es por eso que en obras como Paura di conoscere (2005) de Paul Boghossian y Per la verità  (2007) de Diego Marconi se argumenta contra de la tesis de que la verdad es una noción relativa, que depende completamente de los esquemas conceptuales con los que nos acercamos al mundo. Es en este marco que definimos las palabras clave del Nuevo Realismo: Ontología, Crítica, Ilustración.

Ontología simplemente significa: el mundo tiene sus leyes y las hace respetar. El error de la posmodernidad se basaba en una simple confusión entre ontología y epistemología, entre lo que es y lo que sabemos sobre lo que es. Es evidente que con el fin de saber que el agua es H2O necesito el lenguaje, esquemas y categorías. Sin embargo, el agua moja y el fuego quema lo sepa yo o no lo sepa,  independientemente del lenguaje y las categorías. Hasta cierto punto hay algo que se nos resiste. Eso es lo que yo llamo “inemendabilità”, el carácter “saliente” de lo real. Eso sin duda puede ser una limitación, pero al mismo tiempo nos ofrece el punto de apoyo que permite distinguir el sueño de la realidad y la ciencia de la magia.

Crítica, pues, significa eso. El argumento de los posmodernos era que el irrealismo y el coraje son emancipatorios. Pero no es el caso, porque mientras que el realismo es inmediatamente crítico (“así son las cosas”, la conclusión no es aceptada!), el irrealismo plantea un problema. Si uno piensa que no hay hechos, sólo interpretaciones, ¿cómo sabes que estás transformando el mundo y no, en cambio, imaginando simplemente transformarlo, soñando con transformarlo? En el realismo la crítica está incorporada, en el irrealismo lo propio es la aquiescencia, la fábula que se cuenta a los niños para que se duerman.

Finalmente, llegamos a la Ilustración. La historia reciente ha confirmado el diagnóstico de Habermas, que hace treinta años vio en el posmodernismo una ola anti-ilustrada. La Ilustración, como decía Kant, es atreverse a saber y la salida del hombre de su minoría de edad. Desde este punto de vista, la Ilustración aún requiere una elección de campo y una fe en la humanidad, en el conocimiento y el progreso. La humanidad debe salvarse, y desde luego nunca jamás podrá hacerlo un Dios. Necesitamos el saber, la verdad y la realidad. No  aceptarlos, como han hecho el posmoderno filosófico y el populismo político, significa seguir la alternativa, siempre posible, que propone el Gran Inquisidor: seguir el camino del milagro, el misterio y la autoridad”.

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15 Respuestas a “Manifiesto por el “Nuevo realismo”

  1. Estimado Sr. Pons:

    Gracias por actualizar el blog de manera regular con asuntos y artículos a los que de de otro modo no llegaría, dado que la mayor parte de los temas que tocan no se corresponden con mi ámbito cronológico de investigación. Es una ventana a otras partes de la historia y las ciencias humanas que además me confirma el salto cualitativo que el uso responsable de internet nos permite dar a los historiadores, tanto para ampliar nuestros horizontes como para hacer visible nuestra labor a cualquier ciudadano que pueda tener curiosidad por ella.
    No me gusta dejar comentarios y, si lo hago, intento que tengan que ver con la “entrada” en cuestión. En esta ocasión, sin embargo, rompo la regla -a pesar de que encuentro el tema del “nuevo realismo” bastante interesante- para sugerirle y/o solicitarle una entrada sobre la “nueva obra” de Jaume Vicens Vives que se comenta en El País en su edición de 30 de marzo: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/29/actualidad/1333047346_113622.html
    Estoy seguro de que está al tanto de la misma, pero me ha parecido que merecía la pena hacer la petición. Se la hubiera enviado a un correo, pero no encontré dirección alguna.
    Saludos

    • Sí, en efecto, conozco y valoro este texto y el trabajo que lleva a cabo Miquel Marín Gelabert. Dicho lo cual, este blog solo trata sobre noticias foráneas, entendiendo que el mercado español ya cubre y difunde, con mayor o menor fortuna, lo que aquí se produce. La nota de El País u otras harían repetitiva una entrada sobre el asunto. Gracias en todo caso por el interés.

      • Gracias por su respuesta. En efecto, había pasado por alto el hecho de que el blog se dedica a recopilar noticias publicadas fuera de España, si bien mi idea no pasaba tanto por añadir simplemente la noticia como por comentarla, quizás en comparación con casos similares que se puedan estar dando -si es que los hay- fuera. Pienso principalmente en cuál puede ser la situación de autores similares que escribieran en alguno de los países del desaparecido “bloque socialista”, incluyendo por supuesto Albania, Yugoslavia y Rumania. Dicho esto, no quiero sino felicitarle por el blog, cuyas entradas no sólo me resultan interesantes, sino útiles.

  2. Hola.
    Alguien sabe si está traducido al español el Manifiesto del nuevo realismo de Ferraris ?
    Un saludo y gracias

  3. Ah, perdón !

    Enhorabuena por el artículo y por su difusión.

    Llevaba mucho tiempo esprando poder encontrarme con estos argumentos; de alguna manera estaban cociéndose en mi mente y no era capaz de objetivarlos…. (¡qué bonita e injustamente desprestigiada palabra: “objetivo”). Lo del pensamiento débil, provoca una modorra y una somnolencia igualmente cierta y concreta de la que es preciso salir cuanto antes.

  4. Dicho sea (lo de “somnolencia”) con todo respeto. Después de todo aquí tenemos, si el linaje no me falla (Nietzsche -> Heidegger -> Gadamer -> Vattimo) al tataranieto del Anticristo sobando en la facultad de Humanidades de la Uned con ocasión de un seminario sobre… Hermenéutica (What else) organizado por su inefable pupila Teresa Oñate.

    http://webs.ono.com/rogelio123/17032010166.jpg

      • Muchas gracias.

        Si por casualidad pasara por aquí un traductor de Italiano que esté familiarizado con el lenguaje filosófico (y eventualmente retórico) que se deje ver por aquí o me ponga un privado. Me gustaría traducir el “Per la verità. Relativismo e la filosofia” de D. Marconi.

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