La historia europea (1933-1939)

Richard J. Evans aquilata para el público norteamericano, en TNR,  el enorme y esperado volumen de la muy veterana Zara Steiner,  una obra titulada The Triumph of the Dark: European International History 1933-1939 (Oxford University Press) con la que concluye el trabajo iniciado en The Lights that Failed European. International History 1919-1933. La valoración de Evans no dista mucho de la expresada la pasada primavera por Piers Brendon.

Brendon calificaba la obra de magistral, más importante si cabe por atravesar los matorrales del revisionismo. No hay duda: los dictadores son los villanos. Hitler puede ser considerado un pragmático en cuanto a tácticas, pero nunca perdió de vista sus objetivos estratégicos, entre ellos la erradicación de los judíos y el establecimiento de un orden mundial ario. Como dice Steiner, “Hitler fue un oportunista que sabía adonde iba”. Lo contrario de Mussolini, un fascista que no sabía adonde iba. Mientras, Stalin creó una nueva forma de tiranía.

Sin embargo, Steiner es también fundadamente crítica con los líderes democráticos. Rinde homenaje a la habilidad política de Roosevelt, pero muestra lo resbaladizo que fue como aliado. Los políticos franceses, temerosos de la vulnerabilidad de su país, eran mucho peores.  Anthony Eden era falso y dubitativo y de Lord Halifax dice que era distante y dejaba en suspenso su sentido moral. Los errores de Neville Chamberlain fueron legión y Steiner es muy severa con su vanidad desmesurada y fuera de lugar. Por supuesto, su angustia por evitar la guerra fue admirable. Pero fracasó completamente en entender a Hitler.

The Triumph of the Dark es austeramente académico, señala Brendon, concentrándose en minucias en lugar de atender a la dimensión humana. A veces, su escritura es desigual y la narración se pierde en los detalles. De hecho, hay repeticiones ocasionales y algunas coincidencias con el volumen anterior, y el conjunto se podría haber beneficiado de la poda. Sin embargo, a pesar de las objeciones y contra todo pronóstico, el libro ofrece una lectura tremendamente buena.

Es, después de todo, un relato definitivo, la destilación de toda una vida dedicada al estudio. Eso queda reflejado en los distintos capítulos, algunos particularmente felices, como el dedicado a la Guerra Civil española. Sorprendentemente, sin embargo, mucho de la década sigue siendo oscuro: la motivación de Roosevelt es incomprensible; Stalin es un enigma parcial, al menos hasta que los archivos rusos esté completamente abiertos; el Vaticano es tan secreto como el Kremlin; las políticas niponas  desafían cualquier explicación clara. Por encima de todo, está la cuestión planteada en la excelente conclusión de Steiner: ¿cómo triunfó Hitler sobre una nación tan bien educada, culturalmente avanzada y altamente industrializada como Alemania?

Por su parte, Richard J. Evans realiza una reseña mucho más detallada, incidiendo en esos mismos aspectos y protagonistas. Su conclusión es que Zara Steiner ha escrito una secuela magistral para su anterior volumen sobre las relaciones internacionales desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta la llegada de los nazis al poder. Sus dos tomos resistirán la prueba del tiempo, asegura. El trabajo es impresionante tanto en amplitud como en profundidad, abarcando con idéntica maestría la evolución económica, la producción de armas, las negociaciones diplomáticas, la política y la guerra. El dominio de Steiner de la literatura académica y la documentación en varios idiomas es poco menos que impresionante. Su libro está escrito de modo brillante, lleno de juicios mordaces, frases llamativas y apartes sarcásticos,  ofreciendo a menudo complicadas secuencias de los acontecimientos con una claridad cristalina.

Sin embargo, haya o no comas fuera de lugar, son demasiadas las confusiones gramaticales del singular y plural, así como los   solecismos. Los errores más obvios son de datación, además de algunas afirmaciones claramente erróneas.  Dado el hecho de que este libro será utilizado como obra de referencia durante muchas décadas, concluye Evans, vale la pena revisarlo antes de que aparezca en edición de bolsillo, eliminando estos y otros errores similares. Lo que quedará es una magnífica obra de  erudición, narrativa y autoridad historiográfica.

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