La historia en la universidad americana

Como en años anteriores, y ante el próximo Congreso de la AHA, Robert B. Townsend dibuja en Perspectives el perfil de la profesión en los USA. En este caso, es sólo el primero de una serie de tres artículos. En las próximas dos entregas Townsend promete profundizar  en las prácticas reales de la investigación y la enseñanza, con la mirada puesta en el impacto que los nuevos medios han tenido en la disciplina. El segundo artículo ha aparecido ya en la edición de noviembre (How Is New Media Reshaping the Work of Historians?), y lo trataremos en su momento. El tercer artículo, en diciembre, se ocupará de los cambios en el aula. Todos ellos se han elaborado a partir de una encuesta realizada la pasada primavera sobre la situación de los departamentos universitarios de historia.  La cosa tiene su interés, puesto que muestra indirectamente cómo funcionan las universidades americanas, algo a lo que estamos poco acostumbrados. Hagamos un resumen:

El mencionado cuestionario fue distribuido en línea a los 12.942 miembros  que figuran en la última versión del Directory of History Departments, Historical Organizations, and Historians. Al final, se recibieron 4.540 respuestas válidas   (4.182 de instituciones de los Estados Unidos y 358 de Canadá).   Demográficamente,   un tercio de los encuestados eran menores de 45 años. Y como reflejo del tipo de empleo predominante, la mitad de los encuestados trabajan en las instituciones de doctorado. Dominan los especialistas en historia de Europa y América del Norte  (como ocurre en los departamentos), y algo menos del 40 por ciento de los encuestados eran mujeres.

Las respuestas muestran amplias variaciones en cuanto a la trayectoria académica de los historiadores, con una significativa movilidad profesional. De los análisis anteriores  sabemos que generalmente cuesta alrededor de dos años llegar a la tenure-track. Por otra parte,  más del 60 por ciento de los historiadores cambian de institución al menos una vez a lo largo de su carrera.  El profesorado de los departamentos donde sólo se ofrece el grado es ligeramente más propenso a haber pasado toda su carrera en una institución, (41%). En comparación, ese porcentaje baja al 35 por ciento allí donde se imparte el título de doctor.

Desglosado por rango, los assistant professors han estado trabajando en el campo durante un promedio de 8,3 años y en su centro actual unos 4,2 años, mientras que esos porcentajes son de 17,2 y  12,3 años para los associate professors (Figura 1). En el caso de los full professors:   29,8 años y  21.7.

Estadística de la Investigación

Las respuestas a la encuesta también muestran  diferencias significativas en las tasas de publicación y en el equilibrio entre investigación,  enseñanza y  apoyo institucional para la investigación. Entre el profesorado de los departamentos que ponen énfasis en la enseñanza (y sólo mparten el grado), el 42 por ciento no había publicado ninguna monografía. En cambio, es  el 16 por ciento en los programas que otorgan el doctorado (Figura 2).

En los programas de grado, el 70%  de los profesores que llevan menos de 10 años en la disciplina aún no habían publicado su primer libro. Pero incluso después de 20 años, ese porcentaje era de algo más del 30%. En comparación, eso sólo pasa en el 5%  de los profesores que trabajan en en programas de doctorado y llevan  más de 20 años en la academia.  En suma,  entre los historiadores que llevan entre 10 y 20 años, el 72% ha publicado su primer libro y el 22%  más de una monografía.

La variación es notablemente inferior en la publicación de artículos. Más del 75 por ciento del personal educativo de todos los tipos departamentos había publicado al menos un artículo revisado por pares antes de cumplir  10 años  en la disciplina, y casi el 90 por ciento había publicado un artículo entre los 10 y 20 años desde su primer empleo. Las diferencias son relativamente pequeñas entre el grado y el doctorado. Después de 20 años en la disciplina, más de dos tercios de los profesores habían publicado al menos seis artículos de ese tipo.

El valor de la enseñanza

Si bien la publicación tiende a ser privilegiada para la valoración de los méritos académicos en la disciplina en general, la encuesta muestra que la enseñanza sigue siendo muy valorada a nivel personal. Cuando se les preguntó si se identificaban como profesores o investigadores, un 44 por ciento de los encuestados dijeron que se consideraban por igual investigadores y profesores, mientras otro 32 por ciento identificó más con la docencia. Sólo el 23 por ciento de los encuestados se describen más como investigadores.  Lla mayor variación esté  en el tipo de departamento (figura 3). Entre el profesorado en los programas de doctorado, el 35% se identificó más como investigador, mientras que el 56 por ciento de quienesimparten en licenciaturas slo hicieron más como profesores.

En comparación, hubo muy poca variación en otros parámetros, como la edad, el rango y el género. La única excepción notable fue entre el profesorado en las instituciones de doctorado, donde la tendencia a identificarse como profesores era mayor a medida que la edad erra más avanzada.   Casi todos los encuestados dijeron que habían enseñado al menos un curso durante los últimos cinco años. Dos tercios (66%) dijeron que “siempre” enseñaban en el grado,  y un 25% dijo que  lo hacía “a menudo”. El 67%  señala que siempre o con frecuencia enseña  en seminarios de grado.

Muy pocos de los encuestados imparten cursos de posgrado.  Mientras que el 84%  del profesorado de grado nunca los imparte, el 47%  del profesoraado de master lo  hace siempre o con frecuencia, cosa que se da en el 63% del personal de los departamentos de doctorado.

Campos de especialización

Casi el 80% del profesorado de los departamentos de la historia se especializa  en los Estados Unidos o en Europa, un 39,3% en cada área (Figura 4). Casi el 10% en Asia, un 8,6% en América Latina  y 4,4% en África. La encuesta también incluye tres campos transcontinentales  (los totales suman más del 100% debido a que se permitió a los encuestados seleccionar más de un campo, y más de un 25% se incluyeron en más de una categoría).

Los especialistas en la historia de América del Norte y de Europa fueron los menos propensos a seleccionar más de un campo, sólo el 29%.  En cuanto a los que se dedican a otros ámbitos geográficos, la mitad o más lo hicieron.  Por lo que se refiere a la especialización en historia de Europa, los mayores de 55 años muestran un 25% más de probabilidades que los menores de 35 años.  En comparación, los especialistas en historia norteamericana se distribuyen uniformemente. Por su parte, los especialistas en Asia, África, el mundo islámico y  América Latina se encuentran entre los menores de 35 años.

-Robert B. Townsend es director asistente de la AHA para investigación y publicaciones.

Copyright © American Historical Association

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