El fútbol y el fascismo

Terminado el Campeonato mundial de fútbol, reparo en el blog de la LRB:

Football and Fascism

R.W. Johnson, 11 de julio de 2010:

Varias personas me han preguntado sobre el fascismo y el fútbol. La figura clave fue Mussolini, que veía el fútbol como una herramienta clave para crear la unidad nacional y obtener  prestigio internacional. Creó la Serie A como la primera liga nacional en 1929 y, una vez que se inició la Copa del Mundo en 1930,   hizo una oferta a la que la FIFA no podía negarse para celebrar la Copa de 1934 en Italia. Era, por supuesto, esencial que Italia ganara (ya había ganado la primera Copa de Europa), por lo que el propio Mussolini invitó a un árbitro sueco a pitar la semifinal entre Italia y Austria, en la que a los italianos se les permitió empujar al portero austriaco a tres metros de distancia de su red. El trencilla concedió religiosamente el gol.   Naturalmeente, Mussolini  escogió el mismo árbitro para la final, Italia contra Checoslovaquia, y éste de nuevo no advirtií una manode un jugador italiano, en clara infracción, con lo que Italia ganó.

Mussolini ya había resaltado ante Hitler los usos políticos del deporte. Eto no le vino de nuevas a Hitler, al que, al llegar a Munich siendo un joven enclenque, se había recomendado que jugara al fútbol para mejorar su salud. Se negó, alegando que no le gustaban los deportes en los que se podía perder. Sin embargo,   le quedó claro, no sólo trayendo los Juegos Olímpicos a Berlín sino apoyando al equipo alemán que fue tercero en la Copa del Mundo de 1934. Sin embargo, algo decepcionado por algunos de los resultados del atletismo en los Juegos Olímpicos de Berlín (Jesse Owens, etc.), su entorno le aconsejó que fuera a ver cómo el equipo de fútbol alemán aniquilaba a Noruega. Les hizo caso, pero Noruega triunfó Hitlery nunca asistió a otro partido de fútbol en su vida. Por supuesto, Alemania ocupó la parte superior del medallero en 1936 – especialmente en el que publicaba prensa alemana, porque se negaron a contar las medallas ganadas por Untermenschen (judíos o negros), que así se concedían al ario mejor clasificado (esto ayudó mucho con el problema de Jesse Owens). E Italia ganó la Copa del Mundo de nuevo en 1938, completando una época dorada para el deporte fascista. Hitler estaba en negociaciones con la FIFA para organizar la Copa del Mundo de 1942 cuando estalló la guerra.

A los británicos, por supuesto, se les veía en general -sin duda ellos mismos ante todo- como los reyes del fútbol, pero se lo habían puesto fácil a los fascistas al retirar todos los equipos británicos de la FIFA en 1920, en parte para evitar tener que enfrentarse a países que habían sido enemigos en la última guerra, pero también como protesta contra la invasión de la influencia extranjera sobre un juego tan británico como el fútbol. No se reincorporaron hasta 1946, y en 1953 la Asociación Inglesa de Fútbol todavía seguía  organizando juegos de Inglaterra contra Resto de Europa. No obstante, hay que decir que todo el imbatible equipo italiano de Mussolini jugó varias veces Inglaterra y otras tantas perdió.

El General Franco también recibió el mensaje de Mussolini. Sabía que Cataluña era el corazón de la resistencia republicana y que el FC Barcelona era el corazón de Cataluña. En consecuencia, al mes del comienzo de la guerra civil las tropas fascistas asesinaron al presidente del Barcelona, Josep Garriga, y en 1938 los aviones fascistas bombardearon la sede del FC Barcelona. Una vez ganada la guerra, Franco prohibió la bandera y el idioma catalán, lo que obligó al FC Barcelona a cambiar su nombre y retirar la bandera de su escudo. Aun así, el estadio de Barcelona fue uno de los pocos lugares en España donde la gente libremente hablaba catalán. Franco hizo todo lo posible para hacer del Real Madrid un rival católico y conservador e intervino personalmente en el mercado de traspasos para garantizar que el gran Alfredo Di Stéfano fichara por el Real. En sus últimos años, el poder de Franco menguó y una clara señal fue que en 1974, cuando el Barcelona recuperó su antiguo nombre y fichó a Johan Cruyff, quien públicamente dijo que podía haber ido a Madrid, pero nunca ir a un club asociado con Franco.

El Lazio de Roma es el único recuerdo de la época. Era  el equipo de Mussolini y sigue jugando en el estadio que construyó para ellos. Tratan de no contratar jugadores de color y sus partidarios son famosos por su racismo y antisemitismo. Uno de sus jugadores, Paolo di Canio, llevaba tatuados emblemas fascistas y hacía el saludo fascista cada vez que anotaba. Afortunadamente esos días han pasado. Ya es bastante malo que tanto dinero dependa de quién gana o pierde, pero los regímenes fascistas además tenían que ganar por razones políticas. En 1938 Mussolini envió un telegrama al equipo italiano de la Copa del Mundo diciendo: “Vencero morir!” Éste era en realidad un eslogan fascista estándar, pero cuando los húngaros perdieron 4-2 ante Italia en la final, eso le dio al portero húngaro, Antal Szabo, una excusa que otros cancerberos envidiarían: “Con los cuatro goles que me hicieron, le salvé la vida a once seres humanos”.

*****

NB: dada la susceptibilidad de los hinchas, advierto de que los comentarios es preferible remitirlos al autor de la noticia. Por si las moscas, he aquí los campeonatos de Liga en España:

Año     Campeón Año     Campeón Año     Campeón
1940   Atlético Aviación
1941   Atlético Aviación
1942   Valencia CF
1943   Athletic de Bilbao
1944   Valencia CF
1945   FC Barcelona
1946   Sevilla FC
1947   Valencia CF
1948    FC Barcelona
1949   FC Barcelona
1950   Atlético de Madrid
1951   Atlético de Madrid
1952   FC Barcelona
1953   FC Barcelona
1954   Real Madrid CF
1955   Real Madrid CF
1956   Athletic de Bilbao
1957   Real Madrid CF
1958   Real Madrid CF
1959   FC Barcelona
1960   FC Barcelona
1961   Real Madrid CF
1962   Real Madrid CF
1963   Real Madrid CF
1964   Real Madrid CF
1965   Real Madrid CF
1966   Atlético de Madrid
1967   Real Madrid CF
1968   Real Madrid CF
1969   Real Madrid CF
1970   Atlético de Madrid
1971   Valencia CF
1972   Real Madrid CF
1973   Atlético de Madrid
1974   FC Barcelona
1975   Real Madrid CF
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10 Respuestas a “El fútbol y el fascismo

  1. Interesante reflexión, pero un pelín inexacta en lo referente a España. Franco entendió muy bien la idea de “pan y circo” italiana, y a falta de pan (cartillas de racionamiento)sí que se centró un poco más en la idea del circo (toros y fútbol), pero el equipo del régimen fue inicialmente el Atlético Aviación (posteriormente de Madrid) ya que era el equipo del ejército y un nido de adictos al régimen. Igualmente, todas las directivas de los equipos profesionales fueron depuradas y copadas por franquistas así que tampoco significaba mucho que ganase la Liga un conjunto u otro.

    Cuando realmente se decantarían los favores del régimen por el Real Madrid sería a partir de la apertura de finales de los años cincuenta ya que a falta de apoyos internacionales no había mejor propaganda que el club blanco arrasando en Europa como medio de atraer turismo y capitales en pleno plan de estabilización. En paralelo, y desde los años cincuenta, el Barça se fue convirtiendo en un refugio identitario para los catalanes que identificaban la resitencia catalana con el club azulgrana. Pese a ello, la directiva de catalanista no tenía nada y fue netamente franquista hasta los años setenta.

    Por otra parte, el presidente del Barça asesinado por las tropas franquistas en agosto de 1936 en la sierra de Guadarrama se llamaba Josep Sunyol i Garriga, no Joseph Garriga como apunta el autor del escrito. Por cierto que su cadáver sigue siendo buscado a día de hoy. Mientras el club catalán perdía a su presidente fusilado por los franquistas, otro personaje de gran importancia en el mundo del deporte, más en el futuro que en aquel entonces, como Santiago Bernabéu entraba triunfante como caporal de las tropas franquistas que ocupaban la ciudad Lleida. Cosas de la guerra.

  2. En efecto. Pero en este caso cuenta tanto la percepción como el pasado que se describe. Además, lo mismo ocurre con lo que el autor señala sobre Italia, repleto de incorrecciones.

  3. Perdón pero el autor de este artículo no tiene ni idea de lo que habla, y cae en tópicos mil veces desmentidos, pero que persiste. Supongo que será por el desprecio que en fondo sienten sesudos intelectuales por este deporte y sus aficionados.
    Por ejemplo habla de que al Fútbol Club Barcelona se le prohibió el uso de su nombre durante el franquismo: mentira. El FCB antes de la guerra era el Football Club Barcelona, así, en inglés, y se le “hispanizó” el nombre a Club de Fútbol, al igual que se hizo con el Athletic de Bilbao, o el Athletic de Madrid (desde entonces Atléticos).
    Éste último al fusionarse con el “campeón de liga” de la zona franquista (el Aviación Nacional de Zaragoza), pasó a llamarse Atlético de Aviación. Y esto fue porque el Athletic de Madrid ganó la promoción de subida a Primera División nada más acabar la guerra, ya que el que tenía que haber jugado en esa catgoría era el Oviedo, pero que no tenía terreno de juego debido a los destrozos de la propia guerra en la ciudad asturiana. Pero curiosamente el Osasuna (que significa “Salud” en EUSKERA)-y que fue el equipo contra el que disputó la promoción el desde entonces conocido como Atlético de Aviación, y que si hubiera ganado el equipo del Ejército del Aire se hubiera fusionado con el pamplonica, no con el madrileño, que no le quepa la menor duda a nadie- no cambió su nombre durante la Dictadura. Ya es curioso…
    Y sospecho que si en 1939-1940 el Régimen franquista hubiera querido implicarse en el fútbol español al estilo de los equipos de los Regímenes socialistas del Este, no sólo hubiera fundado un equipo el Ejército del Aire, sino también el de Tierra, la Falange o el Frente de Juventudes. Y eso no paso, no?
    Y decir que el SS Lazio (Sozietà Sportiva Lazio, nada que ver las “SS” del nombre con las indudables simpatías por el Fascio de buena parte de su afición, en contra de lo mantenido por reputados periodistas radiofónicos españoles que así lo afirmaban cuando los laziales jugaron contra el Real Madrid hace unos años) es un recuerdo de la época mussoliniana es un chiste bastante malo. Ese club se fundó con ese nombre el 9 de enero de 1900, vamos un poco antes de la Marcha sobre Roma, creo.
    Y en todo caso, el SS Lazio fue el único club romano que se negó a fusionarse con los demás equipos de la ciudad en la AS Roma, nada más ni nada menos que en 1927, o sea en pleno Veintenio Fascista, una propuesta lanzada por el jerarca del PNF Italo Foschi con las bendiciones personales del propio Duce que deseaba un gran club romano como “símbolo Imperial”.
    Y lo dejo ya, que me entra la risa.
    Vamos que el autor del tema éste, ni idea, oiga.

  4. La historia cuenta que Mussolini “le compro” el mundial a Uruguay porque sus jugadores se valorizarian y así podria nacionalizarlos italianos. El futbol y la mafia política siempre han estado ligados…tristemente.

    Un saludo desde http://eljuegodelhambre.wordpress.com/ Te esperamos

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  6. Un muy buen artículo, quiza hay coherencias historicas que mejorar, pero en el fondo, identifica bastante bien el sentimiento de todos aquellos que no vemos fútbol, porque simplemente nos parece repulsivo que tanta gente alrededor del mundo sea tan fácil de manipular.

  7. Este texto explota los más zafios y manidos estereotipos de la época franquista respecto al fútbol. Resulta cuando menos curioso que la Copa del Generalísimo los equipos que más la ganaron fueron los “separatistas” Athletic de Bilbao y CF Barcelona. ¡Qué mal lo debió pasar el Caudillo teniendo que entregar el trofeo en mano a semejantes anti-España!

    Y el asunto de las Olimpiadas de Berlín de 1936 otra patraña. Está comprobado que Jesse Owens fue felicitado por el gobierno alemán (perdón, nazi) como hacían con todos los que obtenían medallas. Es más, el gran atleta norteamericano llegó a confesar a su regreso a USA que se sintió mucho mejor tratado en Alemania que en su propio país. Ya sabemos cómo se las gastaban en USA con el tema racial. Además Alemania ganó en el medallero con mucha ventaja sobre el resto de naciones. Y no se registró ni un sólo caso de desprecio o violencia contra los participantes de otras naciones, fuera de la raza que fueran.

    En fin, más de lo mismo.

    Saludos.

  8. Si, bueno otra incorreción será pensar que el mismo Franco metió la mano a favor del Madrid -nuestro Franco hizo tantas cosas…-. Según leí fue la cúpula del R. Madrid la que era próxima a la elite gubernamental y por ello se legisló a favor del R. Madrid en el caso Di Stefano y ahí empezaría el ciclo de favoritismo.
    Creo que a pesar de todo, con los datos aportados por Anaclet y otros comentaristas, la conclusión es que es el fútbol se presenta -y la gente lo cree- como ajeno a factores sociopolíticos y en cambio las estadísticas hablen precisamente en sentido diamentralmente opuesto.

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