El experimento Twitter: enseñando historia

Monica A. Rankin es profesora de Mexican and Latin American History, actividad que  desempeña en la School of Arts and Humanities de la University of Texas at Dallas. De hecho, acaba de aparecer publicada su tesis: ¡Mexico, la patria! Propaganda and Production during World War II. Hace algunos meses se planteó cómo dinamizar sus clases y decidió utilizar Twitter, una plataforma de la que no sabía mucho. El resultado de su experimento apareció poco después en youtube, acompañado por una serie de comentarios sobre sus ventajas e inconvenientes. Veamos primero el video:

Y ahora vayamos a sus comentarios:

Utilicé twitter en un curso básico sobre la Historia de EE.UU.   en el semestre de primavera de 2009. Es una asignatura obligatoria en el Estado de Texas. Por lo general, se matriculan estudiantes de todas las carreras del campus. Al inicio del semestre, había 90 estudiantes inscritos en mi clase. La clase se daba en una aula grande  los lunes, miércoles y viernes de 11:30 a 12:20. Tenía una ayudante de apoyo para  todas las tareas administrativas.

La mayoría de enseñantes coinciden en que las clases muy numerosas limitan las opciones disponibles, de modo que sólo queda  exposición, exposición y más exposición de contenidos. Y la mayoría también estaría de acuerdo en que ésta no es la forma más eficaz de enseñar. Yo quería encontrar una manera de incorporar técnicas de aprendizaje más centradas en el estudiante, para que se involucrararan más plenamente en la materia. Al iniciar  el semestre, me planteé cómo podría utilizar la tecnología disponible a través  de redes sociales como Facebook, Twitter  y otros para conseguir una aula más integrada. Yo estaba interesada en encontrar una plataforma que los estudiantes pudieran utilizar en en lugar de la discusión habitual en la aula (que habría sido imposible con 90 alumnos). Yo había oído hablar de Twitter, pero no lo había utilizado. Sabía que (a diferencia de Facebook y otros) los usuarios de Twitter tenían la opción de publicar actualizaciones o comentarios, ya fuera a través del sitio web de Twitter  o con mensajes de texto del teléfono móvil. Esto me llamó la atención de inmediato. Si bien muchos estudiantes llevaban un portátil a clase y se conectaban con el servicio de Internet inalámbrico disponible en nuestro edificio, no todos los estudiantes tenían acceso a la tecnología de forma regular. Pero casi todos los estudiantes de la clase tenían un teléfono móvil y utilizaban la mensajería de texto regularmente.  Los mensajes de texto con Twitter y las opciones de Internet parecían ofrecer a un mayor número de estudiantes la oportunidad de participar.

El plan:

Con  noventa estudiantes, necesitaba dar algunas clases magistrales con el fin de sentar las bases para una ulterior participación productiva en los estudiantes. Elaboré un programa  que seguía la fórmula habitual durante la mayor parte de las semanas del curso. Los lunes y los miércoles las dedicaría a clases magistrales, explicando los términos y conceptos más importantes. Los viernes estaban reservados para el “experimento Twitter”.  La idea era reunir a todos los estudiantes en twitter mientras estaban en clase, de modo que  enviaran ideas y preguntas sobre las que discutir y luego las debatieran utilizando Twitter. Los estudiantes tenían que leer un texto antes de la clase de los viernes. Las lecturas incluyían ensayos históricos y documentos primarios en relación con las exposiciones que había realizado el lunes y el miércoles. Proporcioné una lista con sugerencias de lectura y preguntas en mi sitio web para ayudar a los estudiantes a que leyeran de manera eficaz y tomaran notas sobre las lecturas. Al comienzo de la clase de los viernes, les daba un cuestionario sobre  las lecturas asignadas y las preguntas que había subido a la web. Tras la prueba, empezaban nuestros debates en twitter.

La puesta a punto:

Como era nueva en Twitter,  solicité la ayuda de Kim Smith, que está actualmente matriculado como estudiante de posgrado en la UT Dallas  en el programa Dallas Emerging Media and Communications (EMAC). Kim fue quien me ayudó a entender cómo twitter funciona y cómo podía  incorporarlo a la clase. En primer lugar, creé una cuenta de Twitter para la clase llamada ushistoryII. Luego les presenté la idea a los estudiantes en la clase. Muchos de ellos nunca habían oído hablar de Twitter y sólo unos pocos utilizaban realmente Twitter, así que era una tecnología nueva para ellos. Sin embargo, casi todos ellos usaban Facebook, My Space  y otros servicios similares,  por lo que estaban familiarizados con el concepto de redes sociales. Les pedí que configuraran una cuenta de Twitter y siguieran la clase. Publiqué las instrucciones en mi sitio web para aquellos que las necesitaran y Kim Smith elaboró vídeo introductorio sobre  “cómo hacerlo”, que también subí a mi web. Abrí la cuenta de ushistoryII para seguir a todos los estudiantes y ver cómo empezaríamos a tener “discusiones”.

Siguiendo la sugerencia de Kim, les proporcioné  a los estudiantes   etiquetas especiales (hash tags) para que las utilizaran en todos sus comentarios. Las etiquetas valían para una semana, de modo que todos los comentarios publicados en una misma semana aparecerían juntos. Esto también permitió a los estudiantes buscar según la etiqueta semanal y reunir  todos los comentarios para utilizarlos como ayuda al estudio antes de los exámenes. También siguiendo la sugerencia de Kim,  empleé tweetdeck como eje para el seguimiento de nuestros debates semanales. Tweetdeck me permitía buscar las etiquetas semanales  y   crear una columna especial dedicada a los comentarios usando esa etiqueta. Tweetdeck también está diseñado para actualizarse automáticamente a intervalos regulares (aproximadamente cada 12 segundos ). Realizaba una búsqueda de esa etiqueta semanal, me movía por la columna de tweetdeck  y aparecían los comentarios. Cargué tweetdeck en el equipo de clase y lo proyecté en la pantalla de la clase para que los estudiantes puedieran ver la secuencia de comentarios.

Los  “debates”

En general, estoy bastante contenta con el uso de Twitter para facilitar los debates. Por supuesto, tuvo un poco de ensayo y error. Les había pedido a los estudiantes que crearan sus cuentas de Twitter antes de venir a clase, pero muy pocos de ellos lo hicieron. Así, durante los debates de las primeras dos semanas, la mayoría de estudiantes utilizaban el tiempo de clase para configurar sus cuentas de Twitter, con lo que la mayoría de los comentarios enviados durante la discusión incluían aspectos como: “prueba” y “¿cómo funciona esto?” Hubo algunos comentarios constructivos sobre la base del material de lectura hacia el final de la clase, pero las primeras semanas las destinaron a acostumbrarse con la tecnología. Pero los estudiantes universitarios son una generación coun una alfabetización tecnológica mul alta y no tardaron mucho en averiguar cómo sacar el máximo partido de nuestros debates twitter. Muchos de ellos cargaron tweetdeck en sus propios ordenadores para poder seguir los debates en sus propios escritorios en lugar de tener que confiar en la información proyectada en la pantalla. Tweetdeck no fue diseñado para proyectarse y ser visible en una pantalla grande, así que muchos estudiantes (especialmente los de la parte de atrás de la clase) encontraban dificultades para seguir el flujo de comentarios sobre la pantalla de la sala y preferían utilizar sus propios equipos. Quienes usaban tweetdeck comentaron que era una buena interfaz, así que siguiendo sus sugerencias puse las instrucciones en la página web por si otros estudiantes estaban interesados en utilizar ese software. Tenía la esperanza de que los estudiantes seguirían las “conversaciones” fuera de clase y que podrían utilizar Tweet  para subir comentarios durante la semana. Algunos estudiantes lo hicieron, pero fueron la excepción.

Nuestras “mejores prácticas”

Experimentamos con diferentes estrategias para fomentar los debates más constructivos a través de Twitter en la clase. Después de algunos ensayos y errores, me di cuenta de que lo mejor era distribuir a los estudiantes en pequeños grupos (de 3 a 5) y permitir que el grupo discutiera entre sí el material, pues así   estimulaba más las ideas. También advertí que lo mejor era darles los temas de discusión para que la mayoría de los comentarios se basaran en un elemento común o al menos estuvieran relacionados con la misma lectura. Dependiendo del tema, utilizaban Tweet alrededor de diez minutos y  luego les sugería un cambio de tema. Los estudiantes tenían mini-discusiones en grupos pequeños y cada estudiante podía subir a Tweet las observaciones más relevantes de su grupo. Podían responder a los comentarios enviados por otros estudiantes o sugerir una perspectiva interesante dobre una de las lecturas. Muchos estudiantes también subían comentarios sobre cómo se podrían utilizar las lecturas en los exámenes.

Eventualmente llegué a la conclusión de que el “debate” era más constructivo si circulaba por toda la clase y me ponía a su disposición para comentarios, preguntas y cualquier otra cosa. Al moverme por la sala, podía responder directamente a los estudiantes y atender sus sugerencias sobre otros temas que querían abordar. Mi ayudante se sentaba ante el ordenador y controlaba de la discusión desplegándola en la pantalla. Enviaba comentarios y respondía a las preguntas. También me notificaba si había algún comentario que yo que abordar de inmediato o si teníamos que cambia de tema. Este fue un aspecto importante de nuestro experimento Twitter. Con 90 estudiantes en una aula,  necesitaba la participación de mi ayudante para que este formato funcionara. Ella estaba totalmente comprometida con el proyecto, con ganas de  intentar cosas nuevas y encontrar la manera de hacer de Twitter una herramienta eficaz en el aula.

Durante los últimos 5 a 10 minutos de clase, me gustaba romper los grupos y reunir de nuevo a los 90 estudiantes  para “procesar” la discusión. Durante ese tiempo, mi ayudante y yo hacíamos hincapié en algunos de los mejores comentarios que se habían subido durante la clase. Los estudiantes también podían responder a las ideas que veían o solicitar alguna aclaración. Con nuestras “mejores prácticas”  llegamos a la conclusión de que twitter era más eficaz cuando se combinaba con otras estrategias de debate (pequeños grupos de discusión, la interacción con el profesor y el procesamiento por parte de toda la clase.) Twitter no sustituye a la forma de discusión más convencional, sino que realza los debates y proporciona una mayor interacción de los estudiantes.

Aunque Twitter es una tecnología pública y abierta,  permití que la participación en Twitter fuera opcional. Así que necesitaba ofrecer una alternativa a los estudiantes que optaron por no crear una cuenta de Twitter. Hubo también algunos estudiantes que o bien no disponían del equipo necesario (portátil) para usar Twitter en clase o que no podían enviar un número ilimitado de mensajes de texto por el móvil.  Indiqué a esos estudiantes que escribieran sus comentarios en un documento durante la clase y nos los entregaban al final de la clase. Mi ayudante subía entonces todos los comentarios escritos a twitter, una vez que la clase había terminado. De esta manera, todas las observaciones útiles que los estudiantes escribían en el papel eran accesibles al resto de la clase como ayuda al estudio. Finalmente, la mayoría de los estudiantes se abrieron una cuenta en twitter y utilizaron la tecnología para hacer sus observaciones. Por lo general, menos de quince utilizaban el papel.

Mi ayudante repasaba finalmente todos los comentarios después de las clases y enviaba una respuesta directa a los que lo necesitaban, incluidas las cuestiones que quedaban sin respuesta durante la clase  o los comentarios excepcionales que merecían ser tratados. Twitter también tiene una sección de  “favoritos” que se utiliza para marcar nuestros tweets favoritos, con lo que sirve para indicar a los estudiantes las ideas más útiles para los exámenes.

Limitaciones:

Twitter tiene sus limitaciones. Los Tweets tienen que ser de menos de 140 caracteres, así que los estudiantes no son capaces de entrar en muchos detalles en sus comentarios. Pero les instruí para enviar más de un comentario si era necesario. También tratamos de alentar a los grupos a elaborar las ideas de forma sintética y a que utilizaran el tiempo de procesamiento al final de la clase para situar algunas de esas ideas en un contexto más amplio.

También fue un poco difícil para los estudiantes responderse unos a otros, y el hilo de la discusión tiende a divagar. En el momento en que se enviaba un comentario y los estudiantes tenían oportunidad de responder, ya habían subido otros tweets y se habían introducido nuevas ideas. Supongo que esto me molestaba más a mi que a ellos.    Tiendo a pensar y a procesar la información de una manera mucho más estructural. La mayoría de los estudiantes (en su mundo de la multi-tarea intensa) parecían totalmente capaces de seguir varias líneas de pensamiento a la vez.

Puntos fuertes:

En general, creo que el experimento de Twitter fue un éxito, principalmente porque alentó a los estudiantes a participar, algo que de otro modo no harían. Incluso en clases más pequeñas, sólo un pequeño número de estudiantes participan activamente en las discusiones. Los alumnos sabían que su grado de participación de la clase estaba determinado en parte por su inclusión en estos debates y la mayoría de ellos parecían cómodos usando esa tecnología para trabajar los materiales de lectura.

Creo que es absolutamente esencial que los enseñantes se planteen usar nuevos enfoques y nuevas tecnologías en el aula. Considero que mis propias estrategias docentes estan en un constante proceso de creación y recreación.

***

Y así se despide Monica A. Rankin

Si hay alguna cuestión que no se haya abordado en este breve resumen, no dude en ponerse en contacto conmigo directamente. También recibiré con agrado cualquier sugerencia sobre cómo mejorar esta experiencia e incorporar las redes sociales más plenamente en el aula :  mrankin@utdallas.edu

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3 Respuestas a “El experimento Twitter: enseñando historia

  1. Buen experimento, pero teniendo en cuenta el contexto de una clase parece que fue complicado sacarle provecho a la herramienta, como dice esta profesora.

    Yo uso Twitter desde hace relativamente poco. Uso la herramienta de una manera precaria, básicamente para “divulgar” enlaces de artículos que leo en Internet. Mi temática es filosofía y algunas cosas más. Teniendo en cuenta que lo hago en español y que es filosofía mi audiencia potencial es, en principio, muy poca. Pero sorprendentemente tengo un número de seguidores que hacen clic en los enlaces que proporciono. Lo que me hace pensar que Twitter tiene mucho potencial para estas cosas.

    Por cierto, yo he mandado bastantes artículos de este Weblog desde mi cuenta. Por ejemplo, acabo de mandar este artículo y pocos segundos ya habían hecho clic cinco personas (lo sé porque lo monitorizo)

    Aquí mi mensaje: http://twitter.com/milestepas/status/8588098650
    Pero otra persona se me había adelantado: http://twitter.com/isonauta/status/8586758313

    Saludos.

  2. Estimado Anaclet:
    Mi nombre es Cristina Velázquez y soy Profesora de Informática, de Ciencias Exactas y capacitadora de docentes en TIC.
    Quiero invitarlo a participar de una de mis iniciativas denominada “Tu Blog en mi Blog”
    http://www.tublogenmiblog.blogspot.com/
    Para que comprenda mejor de qué se trata, puede leer la presentación en
    http://tublogenmiblog.blogspot.com/2009/02/presentacion.html

    Espero que le interese la propuesta de contarnos, a través de una entrada, acerca de su Blog.

    Cordialmente
    Prof. Cristina Velázquez

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