Biografías de Madame de Staël

En efecto, Anne-Louise Germaine Necker, baronesa de Staël-Holstein,  parece estar de moda, al menos un poco. Así lo apunta en las páginas de la NYRB el premiadísimo Richard Holmes.  Cinco son los volúmenes que reseña, algunos con motivo de reediciones o de versiones de bolsillo: Madame de Staël: The First Modern Woman, de una especialista en biografías, Francine du Plessix Gray (Atlas & Co., 2008); el ya clásico Mistress to an Age: A Life of Madame de Staël, de J. Christopher Herold (Grove, 2002); Germaine de Staël & Benjamin Constant: A Dual Biography, de Renee Winegarten (Yale University Press, 2008), quizá la reconstrucción más romántica y literaria, con más chispa; Madame de Staël: The Dangerous Exile, de Angelica Goodden (Oxford University Press, 2008), que ofrece la biografía más académica y exigente; y, finalmente, la reedición  de  Corinne, or Italy, de la propia  Madame de Staël, la única traducción del francés (Oxford World’s Classics, 2008).

madame stael

¿Por qué a Madame de Staël no se la recuerda mejor hoy en día?, se pregunta Holmes.  Inmediatamente después de su muerte, Lord Byron la llamó “la primera mujer escritora de ésta o,  quizá, de cualquier época”.  La Blackwood’s Edinburgh Magazine publicó un obituario en diciembre de 1818 que afirmaba: “Las ciencias siempre han tenido su origen en un gran espíritu. [Adam] Smith creó la economía política; Linnaeus, la botánica; Lavoisier, la química;  y  Madame de Staël, de igual manera, creó el arte de analizar el espíritu de las naciones y las fuentes de las que beben”.

La gran Biographie Universelle francesa del XIX la llamó “le Voltaire féminin“. Habida cuenta de la relativa oscuridad de la reputación actual de Staël (incluso a pesar de los turbantes), estos sorprendentes juicios merecen una explicación más detallada.

De esas tres biografías, tal vez ninguna da suficiente importancia a la cuestión de por qué no es más conocida. Todas trasmiten una vívida (aunque a veces asfixiante) impresión del impacto que Madame de Staël causaba en quienes le rodeaban. Sin embargo, su influencia literaria a largo plazo, sus vaivenes, sigue siendo algo misterioso. ¿Qué hay, por ejemplo, de la influencia de Corinne sobre las novelas de Mary Shelley o en la Aurora Leigh de Elizabeth Barrett Browning,  o en las escritoras de viajes británicas,  o (para el caso) en los  primeros cantantes americanos de country? Asimismo, nadie se plantea la difícil cuestión de por qué en Alemania ha decaído su actualidad.

En conjunto, estas biografías podrían sugerir que el tiempo de Madame de Staël regresa de nuevo. Lo que confirman magníficamente es que era una mujer  verdaderamente extraordinaria, que creó con valentía un nuevo papel en la sociedad, incluso uno mayor que el de su irreprimible heroína Corinne. Este papel fue el de las mujeres independientes, autónomas, las mujeres intelectuales de Europa.

Ya lo dijo el poeta alemán Heinrich Heine: “Llevaba un enorme turbante sobre su cabeza, y quería presentarse a sí misma como la Sultana del pensamiento …. Les preguntaba a nuestros intelectuales  “¿qué edad tiene?, ¿qué ha escrito?, ¿es usted kantiano o fichtean0?” y cosas así, sin esperar apenas respuesta”.

A su alrededor se apiña una notable compañía: Madame de Charrière, Madame du Châtelet, Mary Wollstonecraft, Madame Lavoisier, Sophie Germain, Fanny Burney, Maria Edgeworth, Mary Shelley, Charlotte Brontë, George Eliot, George Sand …. Su biografía se está convirtiendo poco a poco en parte de una más amplia y generosa historia social.

Aun así, es triste pensar que es posible que nunca podremos saludar a Madame de Staël  con el intenso “entusiasmo” que  una vez despertó ( “enormes multitudes se reunieron para verla …. La primeras damas del reino esperaban en sus sillas para atrapar una muestra de esa fisonomía oscura y brillante”), ni bailar con ella en torno a la mesa, con las  servilletas sobre nuestras cabezas.

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Entre nosotros, lo último es: De la influencia de las pasiones en la felicidad de los individuos y las naciones : reflexiones sobre el suicidio (Berenice, 2007; Reflexions sobre el procés de Maria Antonieta (Ensiola, 2007) o Reflexiones sobre el proceso de la reina (Abada, 2006); y Diez años de destierro (Lumen, 2007).

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2 Respuestas a “Biografías de Madame de Staël

  1. Al “subir” datos a la web, es preciso tener mucho cuidad, bien sea sólo que se “agregue” algo. Mary Shelley era el nomre de casada de Mary Wollstonecraft. Con lo que el nombre se estaría repetido en la lista del círculo de Mme. De Staël. Valdría más que se ponga Mary Wollstonecraft Shelley.

    • Son dos personas distintas. Mary Wollstonecraft (1759-1797) es la autora de Vindicación de los derechos de la mujer (1791), un clásico del feminismo. Su hija, en efecto es Mary Wollstonecraft Godwin (1797-1851), conocida como Mary Shelley.

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