El Proceso de Bolonia: el lado americano

Acabáramos! Cuando todo parece estar abocado a la catarsis universitaria (sobre todo en Francia), resulta que los amigos americanos están empezando a verle las bondades al Proceso de Bolonia. Por primera vez, universidades y colleges de tres estados (Indiana, Minnesota y Utah) se están poniendo de acuerdo para armonizar sus estudios de grado. Lo señalaba el NYT hace unas semanas.

En lugar de definir  los grados por los cursos realizados o los créditos obtenidos, los tres estados establecerán qué  deben aprender los estudiantes. En el proyecto piloto, apoyado por la Lumina Foundation for Education (un grupo privado de Indianápolis  que trabaja para ampliar el acceso a la educación superior),  Indiana elaborará estándares de aprendizaje para los grados en educación,  historia y  química;  Utah para  historia y  física;  y Minnesota para diseño gráfico y química.

El proyecto se basa en los principios de nuestro  Proceso de Bolonia. Sin olvidar que 18 países de América Latina (y otros en diversas partes del mundo están a punto)  han iniciado su propio proceso, siguiendo ese modelo europeo que en el mundo educativo se conoce como tunnig.

tuning

En una economía global, el objetivo es dar a las universidades, los estudiantes y los empresarios  suficiente garantía sobre la calidad y la comparabilidad de lo que un estudiante aprende cuando obtiene un título, con grados que representen la misma cosa y sean ampliamente aceptados.

En los Estados Unidos, se sabe poco o el consenso es escaso  acerca de lo que un determinado grado significa en una institución concreta, señala Clifford Adelman, del  Institute for Higher Education Policy,  un experto en el Proceso de Bolonia.

“Vaya a consultar  un catálogo de cualquier universidad y examine los requisitos para el grado en una disciplina concreta”, sugiere Adelman. “Dice algo así como: si haces Anthropology 101, entonces tienes que tomar Anthro 207 y luego escoger entre Anthro 310, 311 o 312.  Exigimos los siguientes cursos, y tienes que tener 42 créditos. Eso no significa absolutamente nada”.

El nuevo enfoque  detalla las competencias específicas que se deben aprender: “Si uno está especializado en química, esto es lo que espero que puedas aprender en términos  de habilidades de laboratorio, de conocimientos teóricos, de aplicaciones, de la intersección de la química con otras ciencias  y cuestiones más amplias, como medioambientales y  forenses”.

El anuncio del proyecto piloto coincidió en el tiempo con la aparicion de un informe del propio Adelman,  “The Bologna Process for U.S. Eyes: Re-Learning Higher Education in the Age of Convergence.”

Lumina se encargará del diseño de un marco de referencia para los diferentes grados, pero no va a estandarizar los planes de estudio. Cada universidad  determinará  por sí misma la mejor manera de enseñar las habilidades requeridas.

“Esto no es un proceso de arriba abajo”, explica Jamie Merisotis P., presidente de Lumina. “Es un debate dirigido por los profesores sobre lo que los estudiantes necesitan saber. Las formas en que se puede llegar a que los estudiantes tengan ciertas habilidades son infinitas “.

Sin embargo, existe la preocupación de que al afinar (tuning) demasiado  se ahogen  algunas voces, interfiriendo en la libertad académica.

“Uno de los objetivos del proceso de ajuste es la comparabilidad”, explica Cary Nelson, al frente de la  American Association of University Professors. “Pero si uno enseña historia de la física y  cree que es fundamental  enseñar el desarrollo de la bomba atómica, puede que sea difícil darle forma al curso de manera que sea comprensible para otros cursos en otros lugares. Ser capaz de decidir el contenido del curso es fundamental para la libertad académica “.

Scott Jaschik profundiza en todo ello en InsideHigherEd, citando curiosamente una fuente española al hablar de las competencias del historiador, la de la Universidad de Deusto.

Moraleja 1: Los americanos se han leído el contrato, pero aún no han llegado a la letra pequeña.
Moraleja 2: Qué oportunidad hemos perdido! Los mimbres no eran tan malos, mas bien al contrario. Pero la cesta….

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Una respuesta a “El Proceso de Bolonia: el lado americano

  1. Anaclet,
    explicanos, desde tu punto de vista, cual es la letra pequeña que deben leerse los americanos y, en tu opinion, que se podria haber hecho mejor con este proceso en Europa. Gracias.
    Juan

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