Internet: cuánto hemos cambiado!

Farhad Manjoo señala en Slate lo mucho que ha cambiado la red en apenas una década, desde mediados de los noventa hasta nuestros días.  Su artículo se titula: Jurassic Web.

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Estamos en 1996 y nos aburrimos. ¿Qué hacer? Si usted es uno de los afortunados que tienen una cuenta de AOL, probablemente haga lo mismo que hará en 2009: navegar por la red. Encienda el módem, espere 20 segundos, y ya está:  “Bienvenido”. Revisas el  correo, chateas con los amigos de AOL…

Luego  inicias el  Internet Explorer,  el navegador predeterminado para AOL. ¿Y ahora? No hay YouTube, ni  Digg, ni  Huffington Post, ni Gawker. Tampoco Google, ni  Twitter, ni Facebook ni la Wikipedia. Algunos periódicos y revistas han empezado a publicar sus artículos en línea -el New York Times y Time– y hace poco que  han aparecido un puñado de publicaciones disponibles solamente en línea, como Feed, Hotwired, Salon, Suck, Urban Desires, Word, y desde junio, Slate. Pero estos sitios no tienen muchos contenidos y no retienen nuestra atención. La gente se refiere a  este nuevo medio por su nombre completo (World Wide Web)  y, aunque se encuentran algunas cosas interesantes, uno se da cuenta de que tiene poca utilidad. Rara vez estamos mucho rato, porque  el ordenador tarda 30 segundos en cargar una página  y sobre todo porque el  acceso a Internet se paga por horas. Y además, inutiliza el teléfono. Diez minutos más tarde apagas el módem. Hay otras cosas que hacer -al fin y al cabo, hay un nuevo episodio de Seinfeld en la tele.

Comencé a pensar a la vieja Web después de recibir un mail de un colega curioso de Slate que me preguntaba: ¿qué hacía la gente al conectarse cuando Slate se puso en marcha? Después de pasar horas en el  Internet Archive y hablar con  la gente que  en ese momento estaban al tanto de la Web, tengo la respuesta: no mucho.

Todos sabemos que Internet ha cambiado drásticamente desde la década de los 90, pero resulta vertiginoso retroceder 13 años  para descubrir los hábitos de aquellos  usuarios. Examinar hoy en día  las páginas web de entonces es algo así como jugar con los videojuegos de los setenta. A pesar de todo lo sucedido, lo divertido es pensar lo alucionados que estaban.  En 1996, sólo veinte millones de estadounidenses tenían acceso a Internet -hoy es el número de abonados a la televisión por satélite. Wall Street ya conocía  el auge de las empresas punto-com -Netscape es de 1995 -, pero más sorprendente resulta ver cómo mucha gente tenía dudas acerca de  los nuevos medios. Las pequeñas innovaciones nos dejaban asombrados: Fíjate en ese gatito bailando!   Puedes saber la hora exacta con el ordenador! En su ranking de los mejores sitios de 1996, la revista Time destacaba que Amazon.com permitía buscar libros por autor, tema o título y leer reseñas hechas por otros lectores de Amazon o incluir la propia.  Yupi!  El hecho de que Time propusiera una lista de los principales sitios de Internet muestra que muchas personas se sentían desbordadas por la Web. ¿Qué es este lugar? ¿Qué se supone que podemos  hacer ahí? Time sugería  que, además de comprar sus libros en Amazon, los “cibernautas” debían leer Salon, encontrar recetas en Epicurious, visitar  la Biblioteca del Congreso, y jugar al Kevin Bacon.

En 1996, los estadounidenses que tenían acceso a Internet pasaban menos de 30 minutos  navegando por internet, dice Steve Coffey, director de investigación en la empresa NPD Group, que ofrece estudios de mercado. (Hoy, según Nielsen, pasamos  alrededor de 27 horas mensuales en la red). A mediados de los años noventa, Coffey está trabajando en el departamento de I + D del PND. Él y sus colegas habían perfeccionado  herramientas de medición de audiencia para la televisión y la prensa, y se preguntaban si podrían adaptar sus ideas a la web. Y dieron con algo llamado PC Meter:  un grupo formado por unos pocos millares de personas  se instalaron una aplicación que regristraba silenciosamente lo que hacían cuando se contrectaban en línea, de modo que Coffey y sus colegas podían analizar a continuación los datos recogidos (algunas empresas todavía utilizan esta metodología).  A partir del trabajo de Coffey en el NPD Group, se creó una nueva empresa denominada Media Metrix. En enero de 1996 publicó lo que parece ser el primer ranking  independiente de clasificación de los sitios web.

De todos estos lugares, el primero  -con mucho- era AOL.com: el 41% de los usuarios de Internet lo visitaba con regularidad. La mayoría no lo hacía a propósito: con 5 millones de suscriptores,   AOL era el proveedor de servicios de Internet más utilizado del mundo y, cuando los usuarios se conectaban, la página por defecto era la de AOL. Por las mismas razones, WebCrawler.com, el motor de búsqueda de AOL, era el segundo sitio más visto. Netscape, el navegador más popular, CompuServe y Prodigy – otros dos gigantes de los proveedores de acceso en los EE.UU. – también destacaban.

Yahoo, que según Media Metrix ocupaba el cuarto lugar, por detrás de Netscape,   era uno de los pocos sitios entre los diez primeros que no estaba asociado a un navegador o un proveedor de acceso.    Yahoo era principalmente un directorio y actualizaba constantemente su listado de miles de sitios en línea. Para ofrecer ese directorio,  sus empleados -seres humanos- revisaban los sitios y los clasificaban de acuerdo con una taxonomía jerárquica estricta. Al teclear lo que uno quería buscar –“nueva revista”, “sitio sexy” o “asesoría fiscal”- Yahoo registraba el directorio y devolvía los sitios ya revisados. Esto daba muy buenos resultados –al buscar  “página web de la Casa Blanca,” estábamos seguros de llegar a la web oficial, ya que alguien se había encargado previamente de asegurarse de ello. Es evidente, sin embargo, que ese modelo no pudo mantener el ritmo del crecimiento de la Web. En retrospectiva, hay que decir que nadie pensaba en  1996 que fuera una forma sostenible de catalogar la Web. (En 2003, tras la adquisición de dos empresas dedicadas a los motores de búsqueda, Inktomi y Overture,    Yahoo lanzó su propio motor de búsqueda automática. En la actualidad, el viejo directorio de Yahoo ni siquiera aparece en la página principal)

Algunas de las páginas de aquel Yahoo de 1996 están disponibles en Internet Archive. Lo  interesante  es lo que falta. En primer lugar, no hay ningún correo electrónico: el primer servicio de correo electrónico, el de Hotmail,  se puso en marcha en julio de 1996. No había ningún programa de mensajería instantánea: el primero  llegó  en 1997. El formato MP3 se inventó a finales de los años 90, pero muy pocas personas intercambiaban música en 1996 -los archivos eran demasiado pesados para los módems de la época y Winamp, el primer reproductor de MP3 popular, apareció en 1997. Todas estas innovaciones aparecieron de repente, sin que nadie se lo esperara, y cada uno de ellas cambió la manera que teníamos de pasar el tiempo en  Internet.

Sin embargo, algunas tendencias de la época prefiguraran nuestras obsesiones actuales. Entre los primeros lugares, según Media Metrix, estaba geocities.com, un lugar que te permitía crear tu propia página web, y que estaba en el puesto 16 de las más visitadas. En un año, el sitio creció tan rápidamente, dice Coffey, que alcanzó el décimo lugar. GeoCities fue, obviamente, un precursor de exitazos como MySpace y Facebook -“fue el primero con contenidos generados por los usuarios, la esencia de la Internet de hoy “, dice Coffey.

La tendencia es la misma para los blogs. Este término no existió hasta 1999, pero ya había algunos en 1996, dice Scott Rosenberg, cofundador de  Salon y autor de Say Everything: How Blogging Began, What It’s Becoming, and Why It Matters,  que aparecerá en julio próximo. Rosenberg señala que a mediados de los años 90, Tim Berners-Lee, el científico al que se reconoce como inventor de la Web, y Marc Andreessen, el programador que creó Netscape, habían montado páginas Web que se actualizaban en orden cronológico inverso.   En 1994,  un estudiante de la Universidad de Swarthmore llamado Justin Hall lanzó links.net una de las primeras y escasas páginas personales. Llegado el momento, pensó que tenía que escribir con mayor frecuencia –lo que hoy llamaríamos blogging. “Creo que cada día voy a poner  algo nuevo el la parte superior de http://www.links.net”, escribió en su primera entrada,  con fecha de 10 de enero de 1996. El sitio de Hall -a diferencia de la mayoría de lo que había en la red en aquel momento – aún pervive.

Si hace una década la Web era diferente de lo que es ahora, ¿qué ocurrirá cuando pase otra década?   En 2020, quizá tengamos  Internet en un rollo de papel electrónico hecho de algas o algo así –pero es probable que todavía pasemos mucho tiempo leyendo la Wikipedia.

Apéndice: España

Evolución de los datos generales (Fuente EGM) – Datos en miles  

 

Feb/Mar 1996

Abr/May
1996

Oct/Nov
1996

Crecimiento
Oct-Nov/Feb-Mar

Usan ordenador

6208 (18.4%)

6543 (19.4%)

6946 (20.6%)

+11.9%

Usan ordenador habitualmente

4179 (12.4%)

4473( 13.2%)

4696 (13.9%)

+12.4%

Tienen acceso a Internet

487 (1.4%)

684 (2.0%)

802 (2.4%)

+64.7%

Usan Internet último mes

242 (0.7%)

277 (0.8%)

526 (1.6%)

+117.7%

 

Los Sites más visitados (1996)

1.  Microsoft  http://www.microsoft.com
2.  El País  http://www.elpais.es
3.  ABC  http://www.abc.es
4.  El Mundo  http://www.el-mundo.es
5.  Netscape  http://www.netscape.com
6.  Yahoo  http://www.yahoo.com
7.  Recoletos/Marca/Expansión  http://www.recoletos.es
8.  El Periódico  http://www.elperiodico.es
9.  CNN  http://www.cnn.com
10.  IBM  http://www.ibm.com  

 
Evolución hasta finales de 2008

1996-2008

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