La historia contemporánea en la Universidad (Reino Unido)

A falta de pan casero, buenas son tortas de fuera. Es decir,  los practicantes nativos de la historia no somos muy dados a reflexionar sobre nuestra disciplina ni mucho menos sobre sus circunstancias,  con honrosas excepciones y apreturas coyunturales al margen.  Ocurre lo contrario en otros lugares, donde  la práctica  de la profesión es un aspecto que interesa  desde todos sus ángulos. Aquí hemos dado algunos ejemplos procedentes de nuestros colegas americanos o franceses, pero habíamos obviado a los británicos, igualmente preocupados por su devenir profesional.

Y este olvido se remediará gracias a  la publicación del artículo de Vanessa Ann Chambers, titulado “`Informed By, but Not Guided By, the Concerns of the Present’: Contemporary History in UK Higher Education – Its Teaching and Assessment“, aparecido en el Journal of Contemporary History, vol. 44, núm. 1 (2009), págs 89-105.

.
jch-jpg

Esta profesora de la University of Exeter señala en el resumen que en septiembre de 2007, el  Higher Education Academy’s Centre for History, Classics and Archaeology encargó un estudio detallado de cómo y dónde se enseña la historia contemporánea  en las instituciones de educación superior del Reino Unido. El objetivo era, por ejemplo,   comprender las  cronologías utilizadas por los departamentos, los recursos utilizados,    cómo se evalúa el aprendizaje y el carácter distintivo de lo contemporáneo en historia. El estudio está basado en el análisis de las páginas web oficiales   y en las respuestas a un cuestionario, y se tradujo en un informe  que fue presentado en la conferencia anual del citado Centro  en 2008.  Así pues, el  artículo analiza en detalle los resultados de la encuesta, recogiendo las preocupaciones planteadas. Es, concluye la autora,   una especie de plataforma para profundizar en el debate y  para ayudar a  comprender  la situación de la enseñanza de la historia contemporánea  en la educación superior  del Reino Unido. Un debate que concluirá, por otra parte, en febrero próximo, con una  jornada  en la que habrá participantes del mundo universitario y de la enseñanza secundaria, todo ello patrocinado por el Institute of Historical Research y el  HEA’s Subject Centre for History, Classics and Archaeology,  y cuyo resultado aparecerá en esa misma revista (JCH).

Pero, ¿qué es lo que señala Vanessa Ann Chambers? En primer lugar, que el asunto abordado no es nuevo y que la preocupación es antigua.  Recuerda que ya en 1966, el Journal of Contemporary History inició su andadura publicando un artículo de  Sir Llewellyn Woodward en el que intentaba dar una definición de  “contemporary history”, discutiendo la periodización de Lavisse, según la cual la fecha de inicio sería la de 1789, algo poco acorde con la tradición inglesa. Un año después, Geoffrey Barraclough decía en su An Introduction to Contemporary History que  “contemporary history should be considered as a distinct period of time, with characteristics of its own which mark it off from the preceding period”, pero tampoco resolvía la cuestión. De hecho, tres décadas más tarde, , el director del Institute for Contemporary British History, Peter Catterall, se preguntaba de nuevo:  ‘What (If Anything) is Distinctive about Contemporary History?’, (Journal of Contemporary History, 32-4, octubre de 1997, 441–452). Y habría otros ejemplos más recientes.

A partir de esa primera consideración nos ofrece los resultados del estudio.  Así, según el análisis de las páginas  web, hay 14 Universidades que ofrecen 19 programas de  grado cuya base es la historia contemporánea:

Aberdeen (European Languages and Twentieth-Century Culture); Aberystwyth (Modern and Contemporary History); Bangor , en Gales,  (Modern and Contemporary History); City University (Journalism and Contemporary History) (junto con  Queen Mary); Essex (Contemporary History); Huddersfield (Politics with Contemporary History); Hull (Twentieth-Century History); Leicester (Contemporary History); Northumbria (Contemporary History and Politics); Queen Mary, de Londres, (Modern and Contemporary History), (Journalism and Contemporary History) (junto con  City University); Salford (Contemporary History & Politics), (Contemporary Military & International History); Sunderland (Contemporary History & Politics); Sussex (Contemporary History), (Contemporary History & Politics), (Contemporary History & Sociology), (Contemporary History with Languages); Teesside (Modern and Contemporary European History).

Se observa, por otra parte, que cinco están asociados con políticas, otros tantos con historia moderna, dos con idiomas, uno con periodismo y otro con sociología, reafirmando el carácter interdisciplinar que la disciplina tiene en el Reino Unido.  eso mismo ocurre en otros programas  donde el peso de lo contemporáneo es significativo:

Royal Holloway (Modern History and Politics); University of Wales Institute (Modern History and Politics), (Modern History and Popular Culture); Westminster (Modern History); Queen Mary (Film Studies and History); Central Lancashire (History); Sheffield Hallam (History. Nineteenth and Twentieth Century), (History Film and Television), (History and Politics).

vanessanov

Asimismo, Chambers indica que todos los grados de historia ofrecen, como es lógico, algún módulo dedicado a la historia contemporánea, que suele ser uno de los períodos más atractivos para los estudiantes. Además, se incluye en otros programas, tales como American studies o Film studies, en un 22% de los casos.

En cuanto a los MA (Master of Arts), 13 centros ofrecen programas  de la materia, sobre todo de historia del siglo XX.

De todos modos, ¿cómo se define?, ¿qué cronología se usa? para responder a esas preguntas, esta profesora realizó la mencionada encuesta. El resultado:  el grupo mayoritario, el 44 %, se inclina por llamar historia contemporánea al período posterior a la II Guerra Mundial. Del resto, citando lo más representativo, cinco optan por decir “desde 1900 a la actualidad”, otros cinco la llaman “‘modern history”,   cuatro dicen que abarcaría desde la I Guerra Mundial y tres se quedan con  el siglo XX.   Por otro lado, el 60 % de los encuestados opina que ese período se diferencia claramente de los otros, pero un 28% lo niega.  Y, ¿qué es lo que lo distingue? La proximidad a acontecimientos, en vecindad con la memoria,  de importancia para el presente. eso es lo que señala la mayoría.

También preguntó si se consideraba que los estudiantes de pregrado llegaban  bien preparados.  Casi la mitad de los encuestados (47 por ciento) considera que están bien o muy bien  preparados para dedicarse  a la historia contemporánea.  Sin embargo, el 31 por ciento cree que no lo están. hay otro problema, y es que en el sixth-form (más o menos nuestro bachillerato),  se concentran sobre determinados aspectos de la historia contemporánea (por ejemplo, la Alemania nazi o el fascismo), lo cual es  un arma de doble filo. Aunque parece que los estudiantes se sienten más cómodos con el estudio de la historia contemporánea que con otros periodos y están más familiarizados con determinados aspectos de la misma, el inconveniente es  e que algunos estudiantes eligen módulos que les son   familiares, como el nazismo, creyendo que obtendrán mejores notas. En ese mimso sentido, tienen poco conocimiento de otras áreas, o de la propia cronología de la historia contemporánea, poca conciencia de otras cuestiones específicas relacionadas con el análisis histórico o con el pasado más reciente  y muy poco conocimiento empírico.

En cuanto a los recursos utilizados en la enseñanza, además de los  tradicionales  (artículos de revistas, libros, etc),  es general  la utilización de  películas y documentos en línea. Sorprendentemente, dice Chambers sin conocer otras latitudes, una cuarta parte de los encuestados declaró que la historia oral   no se utiliza para  la historia contemporánea. Los archivos sonoros  son aún menos utilizados, pues  el 36 por ciento de los encuestados no los emplean. Casi la mitad de los encuestados (47 por ciento) afirma que el uso de estos otros recursos no se controla ni evalúa, aunque el mismo porcentaje de los encuestados declara lo contrario.   La mayoría  (53 por ciento) cree que no está utilizando plenamente la gama de recursos disponibles para el estudio de la historia contemporánea. Como es lógico, las razones aluden a  la falta de tiempo o de ayudas. La autora del estudio concluye de ello que  muchos de los que se dedican a la enseñanza de la historia contemporánea se muestran  frustrados por su incapacidad de aprovechar plenamente la gama de recursos  disponibles. Además, añade, los resultados de la encuesta parecen poner de relieve un cierto nivel de confusión entre esos docentes  entre lo que está  disponible  y la mejor manera de acceder a este material, lo cual produce un bloqueo.

Vinculado con lo anterior está la evaluación. Más allá de las prácticas tradicionales (exámenes, lecturas, trabajos, exposiciones), de las  19 respuestas a esta pregunta, en  once casos se indicaba que no había ningún método particular. Las otras ocho respuestas mencionan, en cambio, una variedad de nuevos o diferentes métodos de evaluación, que van desde  los diarios y  blogs, presentaciones,   prácticas sobre historia oral, recursos de internet, audiovisuales,  etc.  de todos modos, la mayoría continua utilizando el sistema tradicional.

q3

En fin, todo esto y algunas cosas más en el artículo citado.

Recordemos en todo caso que Vanessa Ann Chambers se doctoró con todos los honores en el Institute of Historical Research en  2007 con una tesis titulada  ‘”Fighting Chance”: War, Popular Belief and British Society 1900-19512″, cuya publicación está preparando. Ahora mismo es Associate Research Fellow en la mencionada University of Exeter,  donde trabaja sobre el impacto de los bombardeos en suelo británico durante la II Guerra Mundial.

Anuncios

Una respuesta a “La historia contemporánea en la Universidad (Reino Unido)

  1. tengo gran interes en saber cuales son los metodos y fuentes que se necesitan para estudiar la historia contemporanea ademas con lo que acabo de leer es muy interesante su articulo. espero su pronta respuesta

Los comentarios están cerrados.