¿Vuelve Karl Marx?

Así lo parece. A finales de septiembre, lo advertía Martin Masse en en el Financial Post.  Masse señalaba que en su Manifiesto Comunista, publicado en 1848,   Marx propuso 10 medidas a aplicar  una vez que el proletariado tomara el poder, con el objetivo de centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado. En concreto, su quinta propuesta  era la “centralización del crédito en los bancos del Estado, por medio de un banco nacional con capital estatal y un monopolio exclusivo”. Si pudiera resucitar de entre los muertos, añade Mase, Marx podría darse  el placer de descubrir que la mayoría de economistas y comentaristas financieros, incluidos muchos de los  dicen ser favorables al libre mercado, están de acuerdo con él.

Por las mismas fechas, Le Magazine Littéraire publicaba un especial dedicado a “Marx, les raisons d’une renaissance”. Con la caída del Muro de Berlín, se decía, la estrella de Marx parecía haberse apagado.   Ni su análisis del capitalismo, ni su interpretación de la sociedad moderna en términos de clase social ni el horizonte de su pensamiento revolucionario parecían estar al día. Sin embargo, ahora, con el nuevo contexto de la globalización, las cosas no van  tan bien como se esperaba.. Por si fuera poco, la crisis financiera ha sacudido nuestros cimientos. La “globalización” es ahora una sucesión de burbujas especulativas, con el empobrecimiento de un  creciente número de trabajadores. Estos reveses imprevistos son los que devuelven a Marx a la actualidad. Libre de interpretaciones restrictivas o estrechamente políticas, este filósofo merece ser leído de nuevo. Así pues, ciento cincuenta años después de la publicación de El Capital, la revista francesa propone examinar su propuesta. Pero, ¿qué Marx exactamente? ¿El economista, el sociólogo, el filósofo o el activista político? ¿El Marx del marxismo – y de qué marxismo? ¿Los textos – y qué textos? Así que se reúnen para ello el antropólogo Christian Laval, los filósofos  Miguel Abensour y Ulrich Beck o el especialista en  filosofía política Ernesto Laclau.

Por si lo anterior fuera poco indicio, remata el asunto en  The Guardian su corresponsal berlinesa a partir de una noticia de agencia. Recoge Kate Connolly que Karl Marx está de vuelta, a juzgar al menos por  el veredicto de los editores y las librerías en Alemania, donde parece que sus obras se venden como nunca.  “Marx está de moda otra vez”, dice Jörn Schütrumpf, gerente de la editorial  Karl-Dietz, que publica las obras de Marx y Engels en alemán. “Estamos viendo un cambio en  la demanda de sus libros, una demanda que esperamos que sea aún más pronunciada antes de final de año”. Los más popular  es el primer volumen de  Das Kapital. Según Schütrumpf, los lectores son generalmente “jóvenes de una generación de académicos  que han acabado por reconocer que las promesas neoliberales de  felicidad no eran ciertas”. Por eso, las ventas en librerías han aumentado en un 300%. (aunque  no están dispuestos a citar  cifras reales, lo cual hace sospechar. En cambio, según las agencias  Associated Press y AFP el editor dice  haber vendido 400 copias en 2005, 800 en 2006  y 1.300 en 2007, pero este año llevaría 1.500 ejemplares y sólo en septiembre habría despachado 200).

Añadamos finalmente que en Francia pasa lo mismo. Según Le Monde, se han disparado las ventas de los teóricos del pensamiento económico, entre ellos el propio Marx. Así, en las Presses Universitaires de France (PUF) han constatado  un “efecto crisis financiera” sobre  Marx. Mientras lo normal es  vender un promedio de alrededor de cincuenta copias de El capital al mes, vendieron  117 en  septiembre y 150 en octubre.

En España. El Periódico también ha recogido parte de esas informaciones, y en parte también Público. El diario catalán añade que en nuestro país “el incremento de la demanda, aunque muy ligero, también lo han notado las editoriales que publican El Capital, como FCE, Akal, Edicions 62 y Siglo XXI (que detectó un inusual interés por él en la pasada Feria del Libro de Madrid), y algunas librerías, como Fnac y Casa del Llibre. No hay que olvidar, sin embargo, que algunas carreras universitarias lo requieren y octubre es el mes en que se inicia el curso”.

Este rotativo barcelonés concluye, además, plagiando malamente a la periodista de The Guardian:  “Sin embargo, para los que no están muy dispuestos a sumergirse en la teoría marxista, la correspondencia de Marx a Friedrich Engels en el momento de una anterior crisis económica de EE.UU. hace más entretenida la lectura. “El choque de América es una delicia para la vista y es lejos de haber terminado”, escribió en 1857, con confianza la predicción de la inminente y completo colapso de Wall Street”.

Véase el original, donde entre otras cosas el choque es efectivamente un crash: “But for those not quite ready to immerse themselves in Marxist theory, Marx’s correspondence to Friedrich Engels at the time of an earlier US economic crisis makes more entertaining reading. “The American Crash is a delight to behold and it’s far from over,” he wrote in 1857, confidently predicting the imminent and complete collapse of Wall Street”.

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En fin, lo ha señalado Eric Hobsbawm hace unos días en una entrevista publicada en sinpermiso:

Hay un indudable renacimiento del interés público en Marx en el mundo capitalista, sin embargo, probablemente no todavía en los nuevos miembros de la Unión Europea de Europa del Este. Este renacimiento, fue probablemente acelerado por el hecho de que el 150 aniversario de la publicación del Manifiesto del Partido Comunista coincidió con una crisis económica internacional particularmente dramática en medio de un período de ultra-rápida globalización del libre mercado.

Marx predijo la naturaleza de la economía mundial en el comienzo del Siglo XXI, sobre la base de su análisis de la “sociedad burguesa”, ciento cincuenta años antes. No es sorprendente que los capitalistas inteligentes, especialmente en el sector financiero globalizado, fueran impresionados por Marx, ya que ellos fueron necesariamente más concientes que otros de la naturaleza y las inestabilidades de la economía capitalista en la cual ellos operaban. La mayoría de la izquierda intelectual ya no supo que hacer con Marx. Fue desmoralizada por el colapso del proyecto social-demócrata en la mayoría de los Estados Atlánticos del Norte en los ochenta y la conversión masiva de los gobiernos nacionales a la ideología de libre mercado así como por el colapso de los sistemas políticos y económicos que afirmaban ser inspirados por Marx y Lenin. Los así llamados, “nuevos movimientos sociales” como el feminismo, tampoco tuvieron una conexión lógica con el anti-capitalismo (aunque como individuos sus miembros pudieran estar alineados con él) o cuestionaron la creencia en el progreso sin fin del control humano sobre la naturaleza que tanto el capitalismo como el socialismo tradicional habían compartido. Al mismo tiempo, “el proletariado”, dividido y disminuido, dejó de ser creíble como el agente histórico de la transformación social de Marx. Es también el caso que desde 1968, los más prominentes movimientos radicales han preferido la acción directa no necesariamente basada sobre muchas lecturas y análisis teóricos. Claro, esto no significa que Marx dejara de ser considerado como un gran y clásico pensador, aunque por razones políticas, especialmente en países como Francia e Italia, que alguna vez tuvieron poderosos Partidos Comunistas, ha habido una ofensiva intelectual apasionada contra Marx y los análisis marxistas, que probablemente llegaron a su más alto nivel en los ochenta y noventa. Hay signos de que ahora el agua retomará su nivel….

(…)

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9 Respuestas a “¿Vuelve Karl Marx?

  1. Marx nunca ha perdido su fuerza. Tampoco aquellos que como Toni Negri, analizaban en “Imperio” la debilidad de tal construcción “imperial”.
    La izquierda alfredolandista (Panero) española se ha hartado de aniquilar los trabajos de Negri que apuntaban en esa dirección de debilidad del “Imperio” y de emergencia de una nueva forma de soberanía, y su contraparte, la “Multitud”, hoy por hoy -ciertamente- invisible.

    De todas formas, en mi opinión, hay algo irresoluble: la guerra interna y la contradicción de la que somos portadores todos nosotros. Somos animales, nada más.

    No hay apoyo en Marx, ni marxismo que nos pueda librar ya del apocalipsis.

    Como diría un campechano amigo mío, “aquí no queda más que batirse…”

  2. De Toni Negri tienen un recuerdo muy preciso amplios segmentos de los italianos de mi generación… y de los que tienen algún añito más. Podrían reflejarlo en un volumen que se titulara: de cómo la capacidad de seducción ante los auditorios llevó a tantos de nosotros al desastre (mientras el seductor continuaba seduciendo y eludiendo responsabilidades tras la figura emblemática de monsieur Miterrand)
    Si el pensamiento crítico de izquierda tiene que pasar por ese mismo nombre apañados vamos.
    No entro en lo evanescente de la multitud porque va de soi!!!
    Desde Girona, en el dia de Sant Narcís (motivo por el que puedo entrar, ni que sea por un momento, en Clionauta)
    Abrazos a todos,

  3. Bueno sí,al desastre hay gente que va ella solita. Sin ningún pastor que les guíe. Pero bueno, cuando hay un pastor, se les facilita mucho las cosas. Es lo que tiene ser un borrego, que te lanzas…

  4. Pingback: Hobsbawm « El tinglado de Santa Eufemia·

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