Tony Judt: revisando el reciente siglo XX

Reappraisals. Reflections on the Forgotten Twentieth Century (Penguin Press). Este es el título del último trabajo del célebre historiador, que recopila 24 ensayos breves aparecidos en la New York Review of Books y en New Republic entre 1994 y 2006. Al parecer, los mejores textos son los dedicados a figuras emblemáticas (como Albert Camus, Arthur Koestler, Primo Levi, Hannah Arendt o Leszek Kolakowski) o a determinados episodios históricos, pero a algunos críticos norteamericanos no les convencen aquellas partes en las que aborda la política interior o exterior de la gran potencia occidental (la presidencia Bush le parece una verdadera catástrofe).

Más bien, lo que ocurre es que nadie puede alejarse de su sanbenito y Judt tiene uno bien evidente y, en ciertos ámbitos, mal visto: una posición crítica respecto al sionismo y en lo tocante a las relaciones USA-Israel. Sucede que hay dos textos relativos a este asunto, uno que revisa un volumen de Michael Oren sobre la guerra del 67 y otro (“The Country That Wouldn’t Grow Up”) que le encargo el prestigioso rotativo israelí Haaretz. En el primero viene a señalar que aquel conflicto fue un desastre para Israel, pues alteró gravementel la cultura del estado judío, hasta el punto que desde entonces su política e incluso su demografía han ido a peor. En el segundo concluye que futuro de Israel es más bien triste, un objeto de desconfianza y de resentmiento universales, a causa de sus propios actos y por su relación infantilizante con los Estados Unidos. y eso que no se ha incluido su artículo más polémico, el publicado en 2003 en el NYRB en el que abogaba por un Estado binacional y, por tanto, por la reconstitución del actual Israel.

Así pues, no es extraño que en Los Angeles Times se concluya que: “There’s an oddly jejune thread that runs through these essays — the true-believing young Labor Zionist, disenchanted with the normalization of Jewish life in a Jewish state, becomes an anti-Zionist”.

Desde Europa, el volumen se ve de forma distinta. Los británicos, por ejemplo, señalan lo anterior, pero inciden más en su devastadora crítica de la vida intelectual de las dos últimas décadas, con mención especial para los aguijonazos que se llevan algunos de sus iconos (como Hobsbawn y E.P. Thompson, por ejemplo, como ya hemos analizado aquí mismo). Ahora bien, como dice John Gray en The Guardian: “Even when he is wrong, however, Judt writes with fearless integrity and moral seriousness. Like Raymond Aron, the subtle and relentless French polemicist whose spirit breathes through these pages, Judt is a liberal thinker dedicated to demystifying liberal illusions. Reappraisals is an indispensable tract for the times by one of the great political writers of the age”.

Otras críticas: New York Times; The Spectator,

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