Piratería libresca (sector apocalíptico)

El Times londinense publicó un artículo el 31 de marzo con el alarmante título de “La pitatería de libros en internet hará que los autores dejen de escribir”. A mi me parece que en algunos casos sería un alivio, por supuesto, pero hay quien se toma la cosa en serio.

Al parecer, esa piratería tendrá efectos catastróficos  a menos que se busquen  métodos  para compensar a los autores por  la merma de ventas. Claro que este triste pronóstico procede en realidad de la Sociedad de Autores, que representa a más de 8.500 escritores profesionales en el Reino Unido y que cree que los estragos causados a la industria musical  está empezando a llegar al comercio del libro.  Internet estaría inundado de copias digitales gratuitas y no autorizadas de capítulos  de libros y en algunos casos de volúmenes completos.  Las víctimas más prominentes de la piratería del libro incluirían bombres como los de  Jamie Oliver y J.K. Rowling,  pero los escritores más vulnerables serían los poetas poco conocidos, los autores de narraciones breves y los escritores de  libros de cocina. 

Según recoge el Times, resultaría que algunos de los nombres más importantes de Internet se están convirtiendo en editores digitales, y no necesariamente  con la ayuda de la industria del libro. Google se enmaraña en conflictos legales con  autores y  editores a propósito de  sus planes de ofrecer  copias electrónicas libres  del mayor número posible de libros.   Amazon  ha descubierto que la función de “busca dentro/search inside”,  que permite que los lectores ojeen unas cuantas  páginas seleccionadas de los libros, ha incrementado sus ventas.

tracypic.jpg

En ese sentido, el periódico recoge las declaraciones de la escritora norteamericana Tracy Chevalier (La Joven de la Perla), para quien el método  tradicional  por el que los autores obtienen sus ingresos (adelantos y derechos de autor) está desapareciendo: “It is a dam that’s cracking”, dice. “We are trying to plug the holes with legislation and litigation but we need to think radically. We have to evolve and create a very different pay system, possibly by making the content available free to all and finding a way to get paid separately. It’s hitting hardest the writers who write books that you dip in and out of: poetry, cookbooks, travel guides, short stories – books where you don’t have to read the whole thing. Although people still buy [books by] Nigella and Jamie Oliver and Delia it is because of their celebrity. Cookbook authors are really struggling. I do it myself – if I want a recipe I go online and get it for free.  For a while it will be great for readers because they will pay less and less but in the long run it’s going to ruin the information. People will stop writing. There’s a lot of ‘wait and see what the technology brings’ but the trouble is if you wait and see too long then it’s gone. That’s what happened to the music industry.”

Como ya he indicado, esta posición me parece apocalíptica, pero no excluyamos su caracter instrumental. Canon por aquí, canon por allá. Quizá se nos está preparando el terreno para que, a no mucho tardar, tengamos que abonar un impuesto a cuenta del lucro cesante de los escritores hipotéticamente pirateados.

pirates.jpg

El redactor del Times, muy acertadamente, aprovecha la ocasión para recordar el caso de Daniel Defoe, uno de cuyos poemas satíricos (“El verdadero inglés”) se convirtió en 1701 en un bestseller, tras haber conseguido distribuir (o vender) 80.000 copias no autorizadas. No se hizo  rico, dice el periódico, pero se  hizo famoso. Es más, en el prefacio de una edición posterior, fechada en 1703 con motivo de la edición de A True Collection of the Writings of the Author of the True-Born Englishman corrected by himself, Defoe se refirió con gratitud a los “piratas” que habían  vendido su obra, lo cual pasa por ser la primera referencia conocida al pitareo  de la propiedad intelectual. Así termina su An Explanatory Preface de 1703:

“As to answers, banters, true English Billingsgate, I expect them till nobody will buy, and then the shop will be shut. Had I wrote it for the gain of the press, I should have been concerned at its being printed again and again by pirates, as they call them, and paragraph-men; but would they but do it justice and print it true according to the copy, they are welcome to sell it for a penny if they please. The pence indeed is the end of their works. I’ll engage, if nobody will buy, nobody will write. And not a patriot-poet of them all now will, in defence of his native country—which I have abused, they say—print an answer to it, and give it about for God’s sake”.

Anuncios

Una respuesta a “Piratería libresca (sector apocalíptico)

  1. Pingback: Piratería libresca (sector apocalíptico) - Tapera·

Los comentarios están cerrados.