Cambios en la revisión académica

Quizá haya que remontarse a finales del siglo XVII, con la creación de la Royal Society, para rastrear la genealogía del método académico.  La fijación de la autoría, la difusión del conocimiento, la evaluación por pares, etc., proceden de aquellos tiempos remotos y se han mantenido más o menos incólumes hasta la actualidad. La era digital, no obstante, está modificando algunas costumbres arraigadas.

Tomemos el ejemplo de Noah Wardrip-Fruin,  profesor de comunicación de la University of California (San Diego).  Este docente, con ánimo de experimentar sobre algunas de estas cosas, ha estado subiendo semana tras semana (10 en total) parte de su próximo libro en un blog creado al efecto, permitiendo que cualquier persona pudiera criticarlo. No es la primera vez que un  autor académico hace uso de este tipo de revisiones paritarias abiertas ni tampoco es nueva la discusión sobre este asunto, pero sí es uno de las adelantados en utilizar un blog académico.  Por esa razón, if:book, el blog del  Institute for the Future of the Book, señalaba a finales de enero:  

“Un nuevo  y emocionante experimento comienza hoy (…). Atañe a una comunidad, a un manuscrito  y a un proceso abierto de revisión paritaria – y, de forma significativa, con la bendición de una de las principales editoriales universitarias”.

Se refería, por supuesto, a Noah Wardrip-Fruin,  al blog Grand Text Auto  en el que  se aloja y a su futuro libro Expressive Processing: Digital Fictions, Computer Games, and Software Studies, para lo cual el autor ha contado con la complicidad de su editora: MIT. Además, se ha utilizado una plantilla especial desarrollada precisamente por el Institute for the Future of the Book para WordPress, la denominada CommentPress:  una herramienta cuya particularidad consiste en permitir que los lectores comenten párrafo a párrafo en los márgenes del texto en cuestión. Una aplicación, pues, que en este caso ha dado buenos frutos y que ha sido bien recibida por al público académico.

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La cosa está ya en la parte final, pues el último capítulo ya ha aparecido, y ha permitido al equipo de trabajo que se ha involucrado llevar a buen término los objetivos propuestos: ver cómo funcionaría la revisión utilizando un blog, comparar los resultados de las dos formas de revisión  y (lo más importante) recopilar respuestas  de la comunidad para  mejorar el volumen. La UCSD, que es donde trabaja Wardrip-Fruin, así lo ha comunicado, recogiendo parte de sus impresiones: 

“when I write traditional reviews for journal articles and books, I tend to focus on the high level argument, and the shape of that argument, and whether the authors are making their case. Unless something is glaringly wrong, you just don’t take the time in one of those three-page reviews to say, by the way, they get this example subtly wrong. So one of the advantages of blog-based peer review is that people really engage with each section of the manuscript”.

En fin, añade:

“I hope I won’t be the last person to do this. I’m hoping we’ll see more experiments of this sort once we release the software for other people to use. When that happens, we’ll hopefully be able to write up some recommendations for when this kind of peer review can be a powerful addition to traditional peer review, and what sort of audiences we think should pursue it and how”.

A ver si alguien se anima…

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Una respuesta a “Cambios en la revisión académica

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