Varia

De Francia, recojo dos noticias. Primera: Google, la gran empresa del espacio virtual, tendrá que comparecer antes los jueces el próximo 15 de junio. Los responsables acusadores son  el grupo  La Martinière, el Syndicat national de l’édition y la Société des gens de lettre. El motivo es el de otras veces, es decir, que la empresa americana ha digitalizado y puesto (gratuitamente) a disposición de sus usuarios diversos volúmenes que no estarían exentos de abonar los correspondientes derechos de autor.   Así que el enemigo es  Google Book Search (entre nosotros Búsqueda de Libros de Google y en Francia  Google Recherche de livres), un proyecto que, como es sabido,   partía de los fondos depositados en las bibliotecas de algunas universidades americanas.  Por supuesto,  Google repone, y así es, que cuando se trata de libros protegidos sólo permite consultar breves extractos. Los franceses, en cambio, quieren ver algún billete verde.  En ello estamos y en París se verán las caras.  

Segunda: la revista literaria Lire ha presentado hace unas semanas los mejores libros de 2007. En el apartado de historia el galardón ha recaído en el siempre interesante  y virtuoso Paul Veyne, con su Histoire: Quand notre monde est devenu chrétien (312-394), cuyas 320 páginas se pueden leer en Albin Michel por unos escasos 18 euros.

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Para este autor se trata de entender cómo esta secta triunfó, cómo alcanzó el estrellato y devino una suerte de best-seller espiritual. A su manera inimitable, erudita e impertinente, Paul Veyne expone varias razones. La principal remite al emperador Constantino, amo y señor de   Occidente, cuya conversión implicaba el deseo de   cristianizar el mundo para salvarlo: “Sa conversion lui permettait de participer à ce qu’il considérait comme une épopée surnaturelle, d’en prendre la direction et d’assurer ainsi le salut de l’humanité”. El historiador destaca así el papel crucial que puede desempeñar un individuo excepcional. Todo gran emperador necesita una gran religión y él la halló. Ahora bien, ante los dioses paganos y como secta minoritaria, el cristianismo  era una religión de vanguardia que no se asemejaba a nada conocido. Así que Constantino se limitó a ayudar a los cristianos a establecer su Iglesia, a crear su red de difusión. Lentamente, con docilidad, las multitudes paganas se fueron cristianizando a golpe de seducción: “est le gigantisme de son dieu, créateur du ciel et de la terre, gigantisme étranger aux dieux païens et héritier du dieu biblique”. Quedan, claro está, otras cuestiones: “Quelle est la religion vraie?”,  ¿qué decir de la iglesia?, “formidable machine de conquête et d’encadrement”  y, finalmente, ¿qué hay de las raíces cristianas de Europa? En cuanto a esto último, que se trata en el capítulo final, Veyne constata que   su contribución se reduce casi a la presencia de cristianos y que si fuera necesario hallar verdaderos  padres espirituales habría que citar a Kant o a Spinoza. No obstante, reconoce que hay algunos elementos  de raíces cristianas, pero en la medida en que abonaron el terreno a las Luces: L’initiative et le gros du travail sont dus aux Lumières”.     

Añadamos que los premiados en ensayo fueron Yann Algan y Pierre Cahuc (La société de défiance), mientras que en biografía triunfó lo último de François Dosse (Gilles Deleuze et Félix Guattari, biographie croisée).   

En cambio, de Inglaterra, tomo nota de la última polémica que provoca el siempre discutido y omnipresente Martin Amis. Ya hablamos de sus más y sus menos con Terry Eagleton, tras la instalación del primero en la Universidad de Manchester y algunas de sus manifestaciones. Ahora es noticia su salario, que alcanza las tres mil libras   (unos cuatro mil euros)  por ocupar la cátedra de escritura literaria.    Tomo la referencia del Times. El celebrado autor  (que en cierta ocasión escribió aquello de que las “armas son como el dinero; nadie sabe lo que significa decir basta”)  ha sido contratado a razón de unas tres mil libras la hora (unos 4000 euros) para enseñar   escritura creativa en la universidad. En realidad, su sueldo asciende a unas 80.000 libras (106 mil €) a cambio de trabajar un total de 28 horas al año.   Amis defendió su paga en estos términos. “Es una decisión de la Universidad de Manchester y yo la acepto”; además, “ésta es una conversación realmente desagradable. ¿Quién dice que yo no ganaría ese dinero en cualquier otro lugar? ¿Por qué te no tienen esta conversación con Wayne Rooney? Algunos futbolistas ganan enormes sumas. No todos los futbolistas consiguen cientos miles a la semana como Rooney. Y eso es todo lo que tengo que decir sobre el asunto”.

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Añadamos que su sueldo (¡quién lo pillara!) supera en más de 240 veces   el promedio de un profesor a tiempo completo, que gana 38.933 libras (52 mil €) al año por 59 horas a la semana. Pero es cierto que a su vez palidece con respecto a los honorarios de las grandes figuras políticas. Tony Blair, por ejemplo, recibió hasta 240.000 libras (320 mil €) por  un discurso de 20 minutos en China, es decir,   720.000 libras por  hora. En cualquier caso, el problema es esa tendencia de las universidades anglosajonas a contratar personalidades a cualquier coste, con el fin de mejorar la reputación del centro y atraer alumnos.   Ocurre, no obstante, que la de Manchester ha tenido que recortar recientemente 750 empleos,   incluyendo algunos conferenciantes, para paliar su considerable déficit.   Por supuesto, los sindicatos universitarios  han criticado el volumen de  sueldos como el de Amis, puesto que la mayoría de los conferenciantes que les visitan son remunerados entre 20-50 libras la hora (25-65 €).   Eso sí, desde que llegó Amis, el curso de escritura creativa ha aumentado el 50 %.   

Comparativa de semanas laborales

La de Martin Amis: alrededor de 32 minutos semanales.

Se encarga de un seminario de  90 minutos en su taller de escritura creativa (12 semanas) = 18 horas
Una sesión de dos horas en los cursos de verano (4 semanas) = 8 horas
Da una sola clase de dos horas en un curso regular (una vez) = 2 horas
Total anual: 28 horas

La de Wayne Rooney: alrededor de   26 horas semanales.

Juega dos partidos de 90 minutos   (48 semanas)
Se prepara durante tres horas para cada  partido    (48 semanas)
Entrena cuatro horas diarias, cinco días a la semana (48 semanas)
Total anual: 1.248 horas

Otras celebridades

Tony Blair, 100.000 – 200.000 libras por conferencia (130-260 mil €)
Cherie Blair, 15.000   (20 mil €)
Bill Clinton,  150.000   (200 mil €)
Henry Kissinger,  12.000   (16 mil €)
Duquesa de York,  8.000   (10 mil €)
José María Aznar, 35.000 dólares de Georgetown (24 mil €)
Yo mismo, la voluntad (¿€?)

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