Eureka: “La” Revista francesa de libros

Como es bien sabido, ciertos habitantes del hegáxono tienen por costumbre preguntarse por el sentido de la vida y, más en concreto, por el de sus usos y costumbres. Se miran, se observan, reflexionan y concluyen invariablemente que algo les falta, que la grandeur se resiente por alguna de sus costuras. De ello se deduce cierta insatisfacción recurrente, esa que algunos llamaron sinistrosis. Ahora, con el emperador Sarko cabalgando con firmeza parece que algunos de los descosidos se van zurcir, incluso los imposibles, aunque los resultados no siempre sean del agrado de ese  pensamiento oficial.

Por ejemplo. Ha sido una tradición francesa preguntarse cómo era posible que no dispusieran de una publicación semejante a la London Review of Books, demandarse por qué no tenían algo comparable al Times Literary Supplement, a la New York Review of Books y ni siquiera al reciente Bookforum. Si tenemos una larga tradición intelectual, si coleccionamos el más grande ramillete de maestros pensadores, si pululan por aquí centenares de escribanos y escribientes de distinto signo, ¿por qué no se nos ha sido concedida la gracia final? Pourquoi ?

 Eureka! La solución parece llegar finalmente. Una pequeña casa editorial, Éditions Amsterdam, fundada hace unos cuatro años y que honra con  su nombre a Baruch Spinoza, acaba de presentar lo que podría ser el remedio a tantos desvelos: La Revue internationale des livres et des idées.  Los presupuestos son lógicos y encomiables.

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Quieren:

“■ une revue de débat, attachée à la mise en évidence de la dimension politique des savoirs et des idées, à la mise au jour des lignes de partage, des points de rencontres, des points forts et des points aveugles des positions intellectuelles et politiques existantes ou émergentes, dans toute leur diversité ;
■ une revue critique, consacrée presque exclusivement à l’actualité du livre, de la pensée et de la recherche, aux essais les plus innovants, à la littérature de création, aux travaux les plus « critiques » – qui viennent troubler les savoirs établis et mettre en question les imaginaires sociaux et politiques ;
■ une revue d’actualité, intervenant dans le débat public, portant sur l’actualité un regard décalé et contribuant à la redéfinir ;
■ une revue transnationale, avec un tiers de comptes rendus de livres non disponibles en langue française, un tiers environ de contributeurs étrangers, une sélection d’articles des meilleures revues internationales et une attention toute particulière portée aux traductions ;
■ une revue sans équivalent par son ouverture sur la scène littéraire et intellectuelle internationale”

 Todo ello se conjuga perfectamente con el ideario de la casa editorial, dedicada en buena medida a la traducción de textos de lo que podríamos llamar la teoría crítica (los cultural studies en el sentido amplio del término), y de su impulsor, Jérôme Vidal

 Con todos esos mimbres, el contenido del primer número no decepciona. Por un lado, el ensayo que  cierra  el volumen es el retrato que hace Perry Anderson sobre el significado y el funcionamiento de la London Review of Books, es decir, el modelo a seguir. Por otro, se traduce la primera parte de una  entrevista (“Poder y cultura”) realizada en 1998 por Peter Osborne y Lynne Segal  a Stuart Hall para la británica  Radical Philosophy. Es decir, han escogido al pensador más representativo de esos cultural studies. Además, y en consonancia con el espíritu combativo de la empresa, se reseñan  obras recientes del teórico literario Fredric Jameson, de los historiadores Mike Davis y Michael Scott Christofferson,  del teórico indio Arjun Appadurai, del sociólogo  Georgi Derluguian, del antropólogo Jack Goody, de diversas obras sobre el genocidio de Ruanda e incluso del novelista de ciencia ficción Orson Scott Card. Y hay que añadir asimismo que las firmas que rubrican las recensiones no desmerecen en absoluto.

 Así pues, cómo suelo decir, que ustedes lo disfruten.

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