El Blogging, según Geert Lovink (1)

Bitácoras, el impulso nihilista   

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El pasado año  el holandés Geert Lovink pronunció una conferencia en el Berlin Institute of Advanced Study sobre el asunto de los blogs. Poco después ese mismo texto se publicaba en las versiones danesa y alemana de la excelente revista  Lettre Internationale, con lo que al poco empezó a circular una versión inglesa (demos gracias).   Digamos para la ocasión que este autor, nacido en 1959, es un reputado crítico de los media y un conocido activista. Para esto último utiliza su blog “net critique” , alojado en el Institute of Network Cultures.

Además, ha publicado diversos libros, tales como My First Recession. Critical Internet Culture in Transition (2003), Uncanny Networks. Dialogues with the Virtual Intelligentsia (2003), y Dark Fiber. Tracking Critical Internet Culture (2002). A los anteriores espera que se añada este mismo año Zero Comments (Routledge, 2007), cosa que también deseamos.  

El texto inglés está en mi poder desde hace semanas, pero es largo y farragoso, repleto de palabrotas técnicas e imposibles, intraducibles la mayoría por inexistentes en esos volúmenes que limpian y dar esplendor a todo idioma que se precie.  Así que, más allá de modas y novedades, y una vez leído, paso a (mal)traducirlo en unas cuantas sesiones, pues el ensayo ocupa algo así como veinte densas páginas. Paciencia y vayamos con la cita de entrada (para entendidos) del poliédrico pensador Max Bense   

“An der rationalen Tiefe erkennt man den Radikalen; im Verlust der rationalen Methode kündigt sich der Nihilismus an. Der Radikale besitzt immer eine Theorie; aber der Nihilist setzt an ihre Stelle die Stimmung” Max Bense (1949) 

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Los Weblogs o los blogs son, nos dice Geert Lovink ,  los sucesores del “homepage” de los 90, con una    mixtura entre lo  privado   y lo público (donde el relaciones públicas es uno mismo). Según los últimos cálculos más aproximados del Blog Herald hay 100 millones de blogs por todo el mundo  y es casi imposible hacer aseveraciones genéricas sobre su “naturaleza” y dividirlos en géneros apropiados. No obstante procuraré hacerlo. Es  importante     desarrollar categorías críticas sobre una teoría del blogging que tengan en cuenta esa   mezcla específica de tecnología, diseño, interfaz, arquitectura del software y   establecimiento de una red social. En vez de quedarnos mirando el potencial emancipador de blogs, o de acentuar su aspecto contra-cultural, hay que ver los blogs como parte de un proceso de “massification” de este aún nuevo medio. Lo que Internet perdió después de 2000 fue la “ilusión del cambio”. Eso de la gran escala,  las conversaciones   enlazadas a través del software automatizado libremente disponible. 

Un blog se define comúnmente como una publicación frecuente y cronológica de pensamientos personales y enlaces, una mezcla de lo que está sucediendo en la vida de una persona y de lo qué esta ocurriendo en la Web y en el mundo exterior.  El blog permite  crear fácilmente nuevas páginas: el texto y las imágenes se incorporan en   línea (generalmente con el título, la categoría, y el cuerpo del artículo) y luego se envían. Las plantillas automatizadas cuidan de agregar el artículo a la Home Page, de crear la nueva   página   (llamada permalink)  y de agregar el artículo al archivo apropiado con la fecha o la categoría escogida.  Debido a las etiquetas que el autor pone en  cada post, los blogs nos permiten filtrar el contenido por   fecha, categoría, autor u otro atributo. Además, (generalmente) permiten que el administrador invite y agregue a otros autores, cuyos permisos y accesos son fácilmente manejables. Así lo define la Wikipedia:            

 “Un blog, también conocido como weblog o cuaderno de bitácora (listado de sucesos), es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. Habitualmente, en cada artículo, los lectores pueden escribir sus comentarios y el autor darles respuesta, de forma que es posible establecer un diálogo. El uso o temática de cada weblog es particular, los hay de tipo personal, periodístico, empresarial o corporativo, tecnológico, educativo (edublogs), políticos, etc.”  El blogger   de Microsoft, Robert  Scoble, enumera cinco elementos que hacen  de los blogs algo fresco: la “facilidad de publicar”,   lo que él llama “discoverability”, las “cross-site conversations”,   el permalinking (dando a la entrada un URL único y estable), y   la sindicacion (réplica del contenido). Lyndon, de Flock Blog, añade   algunas matizaciones sobre este tipo de   escritura, mostrando cómo las ideas, las sensaciones  y las experiencias se pueden convertir en noticias,   y cómo se ha convertido en el PowerPoint dominante: “Make your opinion known, link like crazy, write less, 250 words is enough, make headlines snappy, write with passion, include bullet point lists, edit your post, make your posts easy to scan, be consistent with your style, litter the post with keywords”. Mientras que la cultura basada en el   email   repite la cultura postal de la correspondencia escrita y ocasionalmente de    los ensayos,   el blog ideal  es definido por “snappy public relations techniques”.  

Los servicios Web como los blogs no se pueden separar de las salidas que generan. La política y la estética que han definido sus primeros usuarios caracterizarán el medio durante décadas. Los Blogs aparecieron durante los últimos años 90, a la sombra de la manía de las punto-COM.  La cultura del Blog no estaba tan desarrollada como para ser dominada  por el capital-riesgo, el capital de empresa con su histérica  mentalidad de “demo-or-die-now-or-never“. Aparecieron inicialmente  como conversaciones ocasionales que no podrían ser fácilmente   comodificadas. La construcción de un mundo paralelo trasero  hizo posible que     los blogs formaran espejos (un término desarrollado por Elias Canetti) desde los  que crecieron millones de blogs y, alrededor de 2003, se alcanzara una masa crítica.   El Blogging del período post-11-S clausuró el boquete entre el Internet y la sociedad. Mientras que las suits punto-COM soñaban con   clientes móviles que atestaban sus portales de  e-comercio, los blogs fueron los catalizadores reales que realizaron la democratización mundial de la red. En tanto que    “democratización” significa “ciudadanos comprometidos”, también implica   normalización (ajustarse a normas) y   banalización. No podemos separar estos elementos y gozar solamente de los aspectos interesantes. Según Jean Baudrillard, estamos viviendo en el “universo de la realidad integral”.   “If there was in the past an upward transcendence, there is today a downward one. This is, in a sense, the second Fall of Man Heidegger speaks of: the fall into banality, but this time without any possible redemption” (The Intelligence of Evil or the Lucidity Pact). Si uno no puede hacer frente a altos grados de irrelevancia, los blogs no serán su lugar adecuado.  

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El motor que ha habido detrás de la extensión de la blogosfera ha sido el movimiento desde el código hacia el contenido. No hay necesidad de  diseño vacío, pues los   Blogs no son un  test ni una proposición. Existen realmente. Desde bien pronto,    la cultura del blog ha sido el hogar de productores  creativos y con contenidos sociales. Dudo si incluir  a periodistas y académicos, porque a pesar del hecho de que muchos tienen una competencia profesional, no se pueden localizar bloggers pioneros en  las instituciones. Con todo, tampoco eran contra-institucionales. Como la cibercultura de los 90, la primera generación de bloggers posee biografías coloridas. Sin embargo, una cultura dominante, tal como los tecno-hippies californianos, no pudo emerger y si existió, es difícil etiquetarla. El blogging es algo que está cerca de lo que la Adilkno (Foundation for the Advancement of Illegal Knowledge) describió una vez como “vague media”. La falta  de   dirección no es una carencia,  sino su principal activo. El blogging no emergió desde un movimiento o de un acontecimiento. En todo caso,   es un efecto especial del software, constituido especialmente por la automatización de los enlaces, una interfaz de diseño no excesivamente complejo.   

Hay una presunción según la cual los blogs tienen una relación simbiótica con la industria de las noticias. Esta tesis es discutible. Los eruditos del hipertexto retrotraen los blogs a los hypercards de los años 80 y a la literatura en línea de   los años 90, donde el click del ratón que permitía enlazar documentos  era la actividad central del lector. Por alguna razón, el hipertexto flaqueó  y lo que resta  es una ecuación autoevidente   entre los blogs y la industria de las noticias. No es fácil contestar a la cuestión de   si los blogs funcionan dentro  o fuera de la industria de los medios. Colocarlos dentro   podría ser  visto como oportunista, mientras que otros ven esto como un movimiento conveniente. Hay también un aspecto “táctico”. El blogger-periodista pudo obtener la protección de la profesión en caso de   censura y   represión.

A pesar de tentativas incontables de ofrecer los blogs como  alternativas a los medios habituales,   éstos son descritos a menudo    como “feedback channels”. El acto de “gatewatching” (Axel Bruns)  no da lugar necesariamente a   comentarios razonables y considerados. En la categoría “insensible” tenemos una amplia gama, desde hilarante a enojado, desde  triste a enfermo. El hecho es  que la CNN, los periódicos  y las estaciones de   radio  de todo el  mundo no han podido hacer – es decir integrar mensajes abiertos, interactivos de sus ámbitos-   blogs confeccionados para ellos. Hacer un “blog” de noticias   no significa que el blogger se siente   y analice a fondo el discurso y las circunstancias, dejando de  contrastar    los hechos sobre el terreno. Hacer un blog simplemente significa señalar rápidamente la noticia con un enlace y unos pocos párrafos   que expliquen por qué el blogger encontró eso o  qué hay de interesante o notable  o si discrepa.

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