FASCISMO

mittelweg.jpg 

 A veces el azar juega lo suyo. Resulta que empecé la semana pasada con los diarios de Mussolini y la peritación de Emilio Gentile y ahora mismo llega a mis ojos la publicación que regularmente edita el Hamburger Institut für Sozialforschung. Vean ustedes mismo la casualidad.

El nuevo número de esta revista, rotulada Mittelweg 36, reúne a importantes teóricos contemporáneos del fascismo y entre ellos está el historiador italiano, nuestro amigo Gentile, con un texto que pretende ofrecernos una definición del tema con una clara orientación analítica. Nos ofrece, en efecto, algunos referentes obligados dentro de un campo de estudio que, a su juicio, ha ido perdiendo un tanto el rumbo. Con la desaparición de lo tabúes que sigue al derrumbamiento de la URSS ha habido una “tendencia a sustituir el paradigma antifascista tradicional por un nuevo anticomunismo”, dice el historiador. Alternativamente, esto ha traído “una nueva ecuación ideológica entre fascismo y bolchevismo”. Esta ecuación ha producido interpretaciones “que plantearían entender el fascismo como una forma herética de marxismo, como comunismo defectuoso”. Sin embargo, “fascistas tales como Mussolini, que venía de la izquierda revolucionaria, no eran heréticos, sino ateos, y negaban radicalmente la idea misma de marxismo subyacente y el socialismo internacional igualitario”. Tales interpretaciones son parte del uso inflacionista de una definición “genérica” de fascismo, que incluso se aplica a los que “nunca se identificaron a sí mismos como tales o incluso se oponían a tal asociación”. Gentile también reformula al carácter totalitario del fascismo, reafirmándolo, un aspecto éste desacreditado por Hannah Arendt y por otros cuando el concepto del totalitarismo “se convirtió en parte del arsenal propagandístico de la guerra fría”. Gentile lo describe “como un laboratorio en el que se realiza un experimento sobre la revolución antropológica (…). Yo definiría, pues, el totalitarismo como un experimento y no como un régimen, para (…) acentuar así su carácter dinámico – el totalitarismo es un proceso perpetuo que no se puede considerar como completo en ningún momento de su realización”.

fascists_talk.jpgpaxton.jpg

La revista ofrece en sus más de cien páginas otros textos, como no podía ser de otro modo. Reproduce, por ejemplo, el capítulo introductorio del volumen del sociólogo de la UCLA Michael Mann, titulado Fascists (2004); el texto seminal de su colega Robert O. Paxton sobre “Las cinco etapas del fascismo” aparecido en 1998 en The Journal of Modern History y luego reformulado en su The Anatomy of Fascism (2004), traducido entre nosotros por Península un año después; Sven Reichardt, reputado profesor de la Universidad de Konstanz, aporta, por su parte, nuevas direcciones en la investigación comparada sobre el tema y, finalmente, el británico Mark Roseman relata la resistencia socialista al régimen nazi en la región del Ruhr.

 Qué suerte para los que sepan alemán y puedan pillar la publicación!

He aquí el índice del número de Mittelweg 36 de febrero/marzo de 2007.

Anuncios