Carta abierta a la wikipedia

Regularmente, volvemos sobre la wikipedia y su particular modelo de edición. En una entrada del pasado marzo ejemplificábamos los problemas que generaba el conocimiento histórico y su difusión en esta enciclopedia.  Ahora retomamos el mismo asunto con un caso muy significativo. Nada menos que el del escritor Philip Roth, que se queja del trato que ha recibido una de sus obras por parte de los wikipedistas. Así empieza su exposición en el blog del New Yorker:

Soy Philip Roth. Tenía razones para leer por primera vez la entrada que la Wikipedia le dedica a mi novela The Human Stain. La entrada contiene una grave inexactitud que me gustaría pedir que se eliminara. Este artículo entró en Wikipedia no desde el mundo de la verdad, sino desde el del balbuceo de los chismes literarios -la verdad brilla por su ausencia.

Sin embargo, cuando junto con otras dos personas, y a través de un interlocutor oficial, solicité recientemente a la Wikipedia que se eliminara este error,  el “Administrador de la Wikipedia inglesa” le dijo a mi interlocutor oficial  -en una carta fechada el 25 de agosto y dirigida a mi interlocutor- que yo, Roth , no era una fuente creíble: “Entiendo su punto de vista de que el autor es la mayor autoridad sobre su propio trabajo”, escribe el administrador de la Wikipedia “pero exigimos fuentes secundarias”.

Así se creó el motivo de esta carta abierta. Al no poder conseguir un cambio a través de los canales habituales, no sé de qué otra manera proceder.

Mi novela “The Human Stain” fue descrita en la entrada como “supuestamente inspirada en la vida del escritor Anatole Broyard” (las palabras concretas han sido alteradas desde entonces por la edición colaborativa de la Wikipedia, pero esta falsedad se mantiene).

Esta supuesta alegación no está justificada de ninguna manera por los hechos. “The Human Stain” estaba inspirada más bien por un infeliz acontecimiento en la vida de mi difunto amigo Melvin Tumin, profesor de sociología en Princeton durante unos años treinta. Un día, en el otoño de 1985, cuando Mel, que era muy meticuloso en todo, lo fue asimismo pasando lista en una clase de sociología, notó que dos de sus estudiantes aún no habían aparecido por clase  ni habían intentado reunirse con él para explicar su incomparecencia, aunque para entonces ya estaban a mitad del semestre.

Después de haber terminado de pasar lista, Mel preguntó sobre estos dos estudiantes a los que nunca había visto. “¿Alguien conoce a estas personas? ¿Existen o son fantasmas?”-Por desgracia, las mismas palabras que Coleman Silk, el protagonista de The Human Stain, pregunta en su clase de clásicas en el Athena College de Massachusetts.

Casi inmediatamente, Mel fue convocado por las autoridades universitarias para justificar su uso de la palabra “fantasmas”, ya que los dos estudiantes que faltaban, como así sucedió, eran afro-americanos, y hubo un tiempo en que decir “fantasmas”  en los Estados Unidos era una designación peyorativa para los negros, más suave que “nigger” pero intencionalmente degradante, no obstante. Se desató una caza de brujas durante los meses siguientes de la cual el profesor Tumin -como el profesor Silk en The Human Stain- fue exculpado, pero sólo después de que tuviera que realizar un buen número de largas deposiciones declarándose inocente de la acusación de incitación al odio.

Ello dio lugar a gran cantidad de situaciones irónicas, cómicos y graves, dado que Mel había era famoso en todo el país entre los sociólogos, planificadores urbanos, activistas de derechos civiles y políticos liberales desdev la publicación de 1959 de su innovador estudio sociológico Desegregation: Resistance and Readiness, y luego, en 1967, con Social Stratification: The Forms and Functions of Inequality, que pronto se convirtió en un texto sociológico estándar. Por otra parte, antes de llegar a Princeton, había sido director de la Commission on Race Relations, en el ayuntamiento de Detroit. A su muerte, en 1995, el títular de su obituario el el New York Times decía “Melvin M. Tumin, de 75 años, especialista en relaciones raciales”.

Pero ninguna de estas credenciales sirvieron de mucho cuando los poderes del momento trataron de apartar al profesor Tumin de su cargo académico sin ninguna razón, por mucho que el profesor Silk lo fuera en The Human Stain.

Y esto es lo que me inspiró a escribir The Human Stain: no es algo que puede o no puede haber sucedido en la vida de Manhattan de la cosmopolita figura literaria de Anatole Broyard, sino lo que realmente sucedió en la vida del profesor Melvin Tumin, sesenta millas al sur de Manhattan, en la ciudad de la universidad de Princeton, Nueva Jersey, donde había conocido a Mel, a su esposa, Sylvia, y a sus dos hijos cuando yo era un escritor residente en Princeton a principios de los años sesenta.

(…)

La escritura de novelas es para el novelista un juego de simulación. Como la mayoría de los novelistas que conozco, en cuanto tuve lo que Henry James llamó “el germen” -en este caso, la estúpida historia de Mel Tumin en Princeton- procedí a simular e inventar a Faunia Farley; Les Farley; Coleman Silk; el trasfondo de la familia de Coleman; las amigas de su juventud; su breve carrera como boxeador profesional; el College donde consigue ser decano;  sus colegas, tanto los hostiles como los favorables;   su campo de estudio;  su atormentada esposa; sus hijos, hostiles y comprensivos;   su hermana maestra de escuela, Ernestine, que es su mejor juez en la conclusión del libro;  su enojado y reprobador hermano;  y cinco mil más de piezas biográficas que en conjunto forman el carácter ficticio del centro de una novela.

Atentamente,

Philip Roth

*****

Wikipedia ha rectificado, pero solo en parte. La posición inicial se mantiene, es decir: diversos críticos literarios han sugerido la relación con Anatole Broyard, por lo que no es descabellado seguir proponiéndolo, citando la fuente. Tal conexión se pudo leer en su día en el New York Times, pero también en textos mucho más sesudos. Dicho de otro modo: ¿quién establece o fija las intenciones del autor? ¿El propio autor, sus lectores, sus críticos o estudiosos? ¿Acaso la Wikipedia? Que Roth haya insistido en esta rectificación ya dice algo de la fuerza de esta última.

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